Crímenes verdaderos

José Xavier Návar

Gary Ridgway, el escurridizo asesino sexual del Río Verde, cuya investigación le llevó años a la policía y al FBI; Aileen Wornos, la prostituta asesina de abusadores sexuales en Palm, Harbor, Florida, y la historia de Gary L. Stewart, quien afirma que es el hijo del Asesino del Zodiaco, son los nuevos casos de crímenes verdaderos que se han apropiado de las plataformas digitales, empoderando las leyendas urbanas de los serial-killers con capítulos especiales y miniseries.

En el rango del true crimen saltan a la cancha del asesinato en serie vuelto atracción de culto, las historias de estos monstruos modernos, difíciles de atrapar. Con nuevos datos y reconstrucciones fascinantes de primera voz: la de los detectives e investigadores que tardaron años en desentrañar sus motivaciones criminales. También hay casos que nunca fueron resueltos en su momento y que perduran hasta ahora.

Gary Ridgway, condenado a 49 cadenas perpetuas, estuvo activo durante años, sin levantar sospechas. Mató, según relató, a casi 50 mujeres de la vida galante porque odiaba la prostitución, a pesar de que era un habitual de ella. Más tarde afirmó que la cuenta de sus asesinatos de mujeres que terminaban en el Río Verde, en Seattle, podía sobrepasar los 70 cadáveres.

Ahora Netflix pone su caso en relieve en una curiosa miniserie, que agrupa a muchos asesinos en serie, y en los que comparte créditos con Aileen Wornos, entre otras figuras malignas. Sin embargo, hay relatos increíblemente complejos y retorcidos, como el de Gary L. Stewart, que trae a colación al nunca atrapado Asesino del Zodiaco, que hasta tuvo su película en 2007, dirigida por David Fincher, que narra sus asesinatos entre 1966 y 1978 con las controvertidas pesquisas, para dar con su identidad, en sangrientos hechos ocurridos en San Francisco.

El resultado de The most dangerous animal of all, se resume en tres horas y media de investigación sólida y absorbente, vueltas de tuerca y giros inesperados, que arrancan con la búsqueda de su padre biológico; el encuentro con su madre y la publicación con un libro detonante (del mismo título de la miniserie, en colaboración con Susan Mustafa) que cuenta como conoció a su verdadero padre: El Asesino del Zodiaco, que sembró el pánico en los años 60, enviando mensajes codificados de sus movimientos y asesinatos.

Todas las hipótesis palidecen hasta esta nueva investigación que incluye los últimos hallazgos con referencias inequívocas a la astrología y la ópera. Los investigadores mexicanos José Luis Durán King y Ricardo Ham todavía no dan crédito, mientras ya preparan su interpretación de los hechos.
 

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