En su regreso a la Fórmula 1, el tapatío de 36 años decidió no sólo hacerlo en cualquier asiento, sino de manera que pudiera extender su legado en la máxima categoría, siendo pieza clave para construir un equipo desde cero, en este caso con la escudería americana Cadillac.

El movimiento pareció ser la jugada de un ajedrecista, pues cada movimiento de Checo va quedando en la historia de la marca: primera salida a pista, primera carrera completada, primera mejor posición en carrera, etcétera, una serie de “primeras veces” que nadie podrá borrar en Cadillac.

Sin embargo, aunque se sabía que el camino de Cadillac iba a ser complicado en su ingreso al Gran Circo, y que apenas han transcurrido las primeras cuatro carreras de la temporada (Melbourne, Shanghái, Suzuka y Miami), la espera a que el equipo americano dé el salto hacia la media tabla de la parrilla parece lenta y complicada. Primero, pasado por el encanto de ver ya por fin al mexicano enfundado en sus nuevos colores junto a su dupla, el finlandés Valtteri Bottas, y descubrir al coche mismo —el MAC-26—, al desencanto de disputar los últimos lugares, totalmente fuera de los puntos.

Muchos noticieros deportivos preguntan de manera sensacionalista “¿qué está pasando con Cadillac?”, olvidando o peor aún, sabiéndolo, que el camino que tiene que recorrer el equipo americano es precisamente el que está cursando: acumular kilómetros, data y experiencia con sus dos autos, así como completar carreras, algo que incluso sus competidores más cercanos, Audi y Aston Martin, no han logrado finalizar e incluso participar en todos los GP.

Pero no por eso Cadillac debe aflojar el paso, ya que si bien con Checo Pérez ha cumplido con todos y cada uno de los Grandes Premios en lo que va del año, con todo y carreras Sprint, el fin de semana pasado en Miami, Aston Martin terminó por delante del mexicano en duelo directo con Fernando Alonso, lo que podría hablar de la recuperación del equipo de la marca inglesa, después de un comienzo desastroso.

En Miami, Cadillac llevó hasta nueve actualizaciones como parte de un primer paquete de mejoras, las cuales hicieron ver destellos de lo que podría cristalizar el equipo durante su año de debut: pasar a una posible Q2 (la cual estuvo más cerca que nunca en la calificación de la sprint si no hubiera sido por demoras en el pesaje), así como disputar en carrera con la parte media de la parrilla, es decir, con los Racing Bulls, Williams, Alpine y Haas.

Pérez por su parte, no ha decepcionado para nada, el de Jalisco ha superado a su compañero de equipo en todos los departamentos (calificación y carrera) y Cadillac no ha hecho otra cosa más que hablar bien de él como un gran jugador de equipo.

En la estructura de la escuadra americana, Checo ha encajado perfectamente como parte de un engranaje que debe crecer carrera a carrera, en donde en cada Gran Premio Cadillac compite contra sí mismo, pero sabiendo que debe entregar dividendo positivos, y mientras más pronto los consiga mucho mejor, aplicando más que nunca el “despacio, que voy de prisa”.

@jorgedialogante

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