2008, fue la última vez que la escudería italiana pudo celebrar un título, el de constructores, cuando por más de 100 puntos superó a BMW Sauber. Un año antes, el equipo alzó su único campeonato de pilotos en 19 años con el finlandés Kimi Raikkonen, cuando lo consiguió solo un punto por delante de Lewis Hamilton, el debutante en McLaren.

Apenas tres años antes Ferrari vivía bajo la era dorada de Michael Schumacher, el káiser que supo darle a los del cavallino rampante —junto a Jean Todt (jefe de equipo) y Ross Brawn (jefe técnico)— seis títulos de constructores y cinco de pilotos entre 1999 y 2004.

Pero para llegar a ahí tuvo que pasar mucho tiempo, en donde por ejemplo, el último piloto campeón con Ferrari previo a Schumy fue el sudafricano Jody Scheckter en 1979.

Sí, Ferrari es un equipo histórico sin lugar a dudas, el que más victorias ostenta en la historia de la Fórmula 1 (con 248 triunfos), categoría en la que ha participado en todas y cada una de sus temporadas de manera ininterrumpida desde 1950. El segundo lugar lo ocupa McLaren con 203 victorias desde su entrada al serial en 1966.

Sin embargo, sumar ya casi dos décadas sin títulos habla de lo que es Ferrari, un equipo que se ha entrampado en sus diferentes liderazgos y maneras de trabajar, reflejándose sobre todo en la era híbrida de la Fórmula 1 que inició en 2014, donde no ha encontrado cómo ganar y cuando rivales como Mercedes, Red Bull o McLaren han alzado más de un título.

Ferrari también han buscado nuevas formas de ganar desde el habitáculo de pilotos, ya que cuando tradicionalmente eran campeones del mundo los que llegaban a vestirse de rojo, cambiaron la ecuación trayendo a jóvenes promesas como Charles Leclerc y Carlos Sainz, formando dupla de 2021 a 2024. Esto tampoco funcionó y en 2025 llevaron a Hamilton a sus filas para verlo caer desde entonces, mientras que Leclerc ya es estadísticamente el segundo piloto con más carreras en Ferrari con 153 Grandes Premios, solo superado por Schumacher con 183; sólo que el alemán sumó cinco coronas, en tanto que el monegasco ha alcanzado sólo un subcampeonato en 2022.

En la presente temporada parecía cantada la rivalidad con Mercedes con la consabida superioridad de las flechas de plata, pero por lo visto este fin de semana en Miami, McLaren ya los estaría superando, relegándolos a tercera fuerza.

Está claro que Ferrari no necesitaría otros pilotos, pues está más que probado que tanto Hamilton como Leclerc son ganadores; son sus liderazgos, ingeniería y estrategias lo que los imposibilita para ganar.

Mientras tanto, los tifosi del mundo esperan en términos bíblicos, la llegada de un nuevo mesías, que los lleve de nuevo a la gloria.

@jorgedialogante

Comentarios