Otra vez arrancó la Leagues Cup y otra vez la misma pregunta de cada verano: ¿Esto para qué sirve? Porque la respuesta real cabe en una línea: Sirve para repartir tres boletos a la Concacaf Champions Cup, entre 36 equipos. Y ya.
Yo la comparo con la Copa UNCAF, y no exagero. Las dos son a eliminación directa, las dos meten más partidos a un calendario que ya está reventado, y las dos terminan siendo, en el fondo, un clasificatorio disfrazado de torneo importante.
Y ahí está el problema. De los 36 equipos —18 mexicanos y 18 de la MLS—, nada más tres se llevan algo que valga la pena: Campeón, subcampeón y tercer lugar se ganan un boleto a la Champions Cup 2027, y el monarca brinca directo a octavos.
Ahora, vamos a los números. La fase uno, este 2026, tiene 54 partidos. ¿Cuántos se juegan en México? Cuatro. Eso es un 7% del torneo, contando que es “la primera vez en la historia” que siquiera se dignan a traer juegos para acá, porque en 2019, 2021, 2023, 2024 y 2025 la regla fue simple: Todo en Estados Unidos y un poco en Canadá.
Y ojo con el reparto de esos cuatro partidos, porque tampoco es parejo entre los mexicanos: Toluca, por ser el campeón vigente de Liga MX, se queda con dos. Tigres y América, que le siguen en la tabla anual, apenas se quedan con uno cada uno. El resto de los 18 equipos mexicanos juega sus tres duelos en la fase de grupos del otro lado de la frontera. Cero excepciones para ellos.
El historial no ayuda a defender el torneo. Desde que existe la Leagues Cup, nada más dos campeones han sido mexicanos: Cruz Azul (2019) y León (2021). De ahí en adelante, tres ediciones —Seattle, Columbus e Inter Miami— con título para la MLS, y las últimas tres finales las jugaron puros equipos estadounidenses. En ese mismo periodo, de los 18 clubes de Liga MX, nada más Monterrey logró meterse a semifinales.
Esto no es percepción ni conspiración: Hasta medios de comunicación que cubren el torneo con Concacaf han reconocido que el formato esconde una ventaja de diseño para los clubes de Estados Unidos, porque casi todo se juega ahí, y los mexicanos son los que cargan con los vuelos, los cambios de clima, el desgaste físico.
No es que me moleste ver los cruces entre Liga MX y MLS, eso está bien. El problema es que armaron un torneo de 36 equipos, le metieron semanas enteras al calendario, desgastaron planteles completos con vuelos y logística... Para que varios de esos equipos jueguen fuera de casa casi siempre, gane quien gane, y al final nada más tres se lleven algo real. Si de verdad quieren venderlo como el gran cruce continental, que empiecen por hacerlo parejo en las sedes.
Mientras eso no pase, para mí, la Leagues Cup sigue siendo lo mismo: Un torneo con cara de importante, con los números para probarlo, que sólo le sirve a tres equipos y sólo le conviene a un lado de la frontera.
@Gusocalderon

