Esto del “derecho de las audiencias” que ha decretado el gobierno tiene, a mi parecer, una sola virtud: reconoce que el Pueblo no es tan sabio como proclama su 4T y requiere de asesores y consejeros. Los asesores en los medios del gobierno (de su TV a sus granjas de bots) disimulan cada vez menos su impaciencia ante la poca sabiduría popular. “Las masas son manejables pues están controladas por las redes”. “La gente no es tonta” pero los medios “la quieren imbecilizar”, como dice un gracioso komisario para quien si la gente ya es tonta “lo mejor sería que la controlemos nosotros”.
Ese komisario perora en “Chamuco Media”, un medio que, a pesar de recibir varios millones anuales del gobierno, es independiente del gobierno. Hace poco, su jefe, Rafael Barajas, fue entrevistado por Jenaro Villamil, jefe de la radio y la TV independientes que sólo dependen del gobierno (está en YouTube). Ambos intelectuales no orgánicos, aunque trabajan para el gobierno, llamaron al Pueblo a lidiar con valor contra la “guerra cognitiva” que promueve el imperialismo.
El señor Barajas, que es además director del “Instituto Nacional de Formación Política” del MoReNa, sabe de lo que habla. Transcribo su discurso (incluida su fonética de metralleta). La guerra cognitiva consiste en en en en engañar al Pueblo con unas feicniús y dipfeics que salen directamente de Washington y y y del complejo industrial militar y de siliconvali y el bigtec con IA generativa militar de de de la Oficina de Psiquiatría del Pentágono con objeto de de de quitar a a a a los gobiernos progresistas de América Latina como en Chile, Argentina, Honduras, Colombiay y y y Venezuela y quieren hacer con México.
Como no nos pueden invadir, usan una guerra cognitiva que sucede en nuestra mente con una herramienta nueva: las redes sociales que generan una estrategia militar de bombardeo, un monstruo mediático que se usa con fines bélicos y de control imperial, reclutando intelectuales por medio del tuíter que orillan a votar contra la 4T.
Luego de su fracaso en Iran, Trump quiere acabar con el comunismo en América Latina, por lo que avasalla progresistas acusándolos de bad hombres narcos, como a Petro y a Maduro y a Obrador y a Claudia, como pretexto para intervenir. AMLO es una figura ética y como las figuras éticas les estorban, quieran acabar con su autoridad moral porque ellos no tienen autoridad moral y entonces ensucian a sus rivales con su propia suciedad y con el apoyo de la derecha mexicana, y y y y por eso “quisieron instalar a López Obrador en la narrativa pública como asesino, corrupto avido de dinero con inclinaciones homosexuales, cuando todo eso no tiene asidero con la realidad.”
En ese punto delicado, los intelectuales cognitivos se preguntan ¿Qué hacer? Y se responden: es una batalla cultural de largo aliento. Podemos hacer conciciencia de que estamos en guerra cognitiva. El terreno de batalla es nuestra propia cabeza. Denunciar su maquinaria. Detectar la amenaza para la ciudadanía. Y habría que legislar asobre el tema. Legislar las redes sociales por estrategia y seguridad nacional. Tendríamos que hacer nuestras propias plataformas, como en China. Construir una ciudadanía informada. La única manera para vencer este aparato mediático es ir hacia la gente “con sectores de la prensa comprometidos”. Tenemos que ir a la calle para decirle a la gente cómo la están engañando y ceñirnos a la verdad con marco histórico. Tenemos que apostar por la verdad. Mientras más información tenga la gente menos la van a engañar. Luchar contra la gente tonta, pues.
Huelga decir que yo me agrego a tan alta y bonita misión. ¿Y usted?
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

