Mientras la presidenta trae al grupo coreano BTS a Palacio Nacional, condena a Hernán Cortés, habla de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y, ahora, hasta nos promete cochecitos mexicanos. ¿Como la vacuna Patria? El país no jala. Suben el jitomate y el diesel.
S&P Global Ratings modificó la calificación de la deuda soberana mexicana. Del adjetivo “estable”, pasó la cuarta transformación y la dejó en “negativa”. Algo malo es mutar tu empréstito nacional, que paga el gobierno, si ahora es “inestable” y no es “positivo”. ¿Qué quiere decir? Que los fondos mundiales que le prestan dinero a México ven un riesgo. El país no es de fiar. Pésima señal.
La explicación que dan es técnica, y lo achacan “principalmente al bajo crecimiento económico, lo que resulta en un aumento de la deuda pública mayor a lo esperado y una mayor carga de intereses”. Es decir, esa influyente corporación de datos analíticos de los mercados, con sede en Nueva York, condena al gobierno de Morena, porque no garantiza un clima de certeza para las empresas que quieran invertir en México. México se ha vuelto un riesgo para el mundo mercantil. La salud de sus finanzas públicas no es buena. Claudia Sheinbaum reprueba en el desempeño de la economía, como en combate al narcotráfico en Sinaloa, su tarea también pasó de “estable” a “negativa”.
La defensa de Rocha Moya es el desastre moral del obradorismo; pero falta la ruina económica que advierte esa empresa calificadora, con información financiera de inteligencia en energía, materias primas e industria automotriz. Indicó además que el previsible y permanente respaldo con impuestos a Pemex y Comisión Federal de Electricidad, agravaría más el panorama. Los precios de la luz y de la gasolina son ficticios, para no enojar a la gente. Ese estatismo de Morena le está saliendo caro al país. Los discursos nacionalistas cuestan y no se pagan con aplausos.
Y por último dice esa agencia neoyorquina, cuyos informes los leen y aprecian en todo el mundo: “un deterioro inesperado de los estrechos vínculos comerciales y económicos de México con Estados Unidos también podría debilitar la sólida posición externa del país”. ¡Síganle con sus discursos de soberanía! ¡Síganle con su “mexicanos al grito de guerra”! ¡Síganle con sus campañitas de distracción como recortar el calendario escolar porque van a jugar futbol, ¡en sábado!, Túnez contra Japón, en Monterrey.
El gobierno morenista está endeudando irresponsablemente el futuro de México, contrario a lo prometido, aumentará en un promedio anual del 4.4% del PIB, el débito en lo que resta del sexenio. El riesgo crecerá y la capacidad de pago no. Pero el gobierno sigue regalando dinero, como un Santa Claus del bienestar perene. Pronto estallará la cuenta. Mas temprano que tarde, vendrán los cobros.
Igual que con la economía la seguridad. Llegaron por la tarea que debimos hacer en México: combatir el tráfico de drogas. No la hicimos, ahora es el rechinar de dientes en Sinaloa. Si no cumplimos con el Tratado de Extradición y entregamos a Rubén Rocha para que lo vistan de naranja ¿cómo queremos volver a firmar un Tratado con Estados Unidos para exportar autos de Guanajuato, aguacates de Michoacán, cerveza de Zacatecas y Nuevo León, o ganado de Chihuahua?
México no es confiable en el mundo. El derrumbe empieza. Que pase al cadalso Maru Campos. Nuevo espectáculo. Nueva distracción.
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