Que México renuncie a Concacaf

Gerardo Velázquez de Léon

Algo pasa, sin duda, pero no hay revisiones ni auditorías, y por eso seguimos viendo el lamentable, miserable nivel que sólo dan las patadas y la violencia para competir

El drama que vivió la Selección Nacional en el estadio de los Cowboys de Dallas tiene responsable: La Concacaf. Pasan los años, los torneos y el futbol del área es una guerra para los mexicanos, rivales que solamente entienden que a patadas pueden competir y violentan el juego como sistema. Y es Concacaf porque no han invertido lo que debería en países subdesarrollados del área. Estados Unidos y Canadá compiten viril e inteligente contra México; todos los demás, lo hacen a golpes, y cuando el arbitraje es tan malo, tan viciado, se juntan el hambre con las ganas de comer.

Ricardo Montero, silbante del partido del sábado —de nacionalidad costarricense— cometió el peor de los errores que un juez puede cometer: Permitir la violencia extrema de un equipo en contra del otro. Fue, sin duda, cómplice de la grave lesión de Hirving Lozano por el cobarde golpe del portero Marvin Phillip. Olvidemos la estúpida actitud de no marcar penalti antes del golpe, por el claro empujón a Chucky, pero sí debemos concentrarnos cuando un silbante ni cuenta se da de lo que estaba pasando en el campo. Debería ser una grave falta a su trabajo, la cual tendría que costarle su continuidad en los torneos de la zona.

Montero siguió la jugada, no paró el partido, los mexicanos reclamaban, le decían de todo, y él los ignoró. Qué diferencia con el incidente de Christian Erikssen en la Euro, donde se pararon todos, no hubo gritos, ni sombrerazos, sólo la inmediata reacción para tratar de salvarle la vida a un futbolista. El sábado no fue así, el tico se convirtió en un cavernícola del arbitraje que sólo quería tener la razón, aunque la realidad le mostró lo contrario.

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¿Qué hace la Concacaf para que estos rivales crezcan de nivel?, ¿qué les exige?, ¿cuánto invierte?, ¿qué hacen con los silbantes? Les dan dinero, sí, pero ¿realmente lo invierten en el desarrollo del futbol? No. Habrá casos como Costa Rica, que sí ha aplicado a su Centro de Alto Rendimiento los recursos que recibe su federación, pero la mayoría de los dirigentes centroamericanos y caribeños terminan recibiendo los dólares, y su futbol está igual de subdesarrollado.

Algo pasa, sin duda, pero no hay revisiones ni auditorías, y por eso seguimos viendo el lamentable, miserable nivel que sólo dan las patadas y la violencia para competir. Desde el Mundial United 2026 (Estados Unidos, México y Canadá), habrá 48 selecciones. Obviamente, los locales volverán a una eliminatoria hasta el Mundial de 2030, el del Centenario. Entre Concacaf y Conmebol habrá 12 lugares para ir a la justa... ¿No es buen momento para dejar esta Confederación? Problemas y líos para clasificar, no los habrá.

¿De verdad, el miedo del futbol mexicano a no ir a un Mundial es tan grande que permite ser sobajado de la forma que lo hicieron el sábado? Sólo para Sudamérica habrá seis lugares, y si ese Mundial se hace en Uruguay y Argentina, el de 2030, entonces de ocho equipos que jugarán en Sudamérica, para seis lugares, ¿no será un buen momento para que México renuncie a donde está y se vaya a donde sí se juega futbol? 

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