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Por fin Tigres, por fin

Gerardo Velázquez de Léon

La cuarta fue la vencida para los Tigres. Final tras final perdida, contra Pachuca, América y Monterrey, habían marcado una historia de fracasos en el área de Concacaf y la negación a ganar un título internacional.

La cuarta fue la vencida para los Tigres. Final tras final perdida, contra Pachuca, América y Monterrey, habían marcado una historia de fracasos en el área de Concacaf y la negación a ganar un título internacional. En Orlando fue distinto, con personalidad y jerarquía acabó con el “mata mexicanos” del área, el dignísimo y buen equipo del Los Ángeles FC.

Hace años, para Ricardo Ferretti, ganar este torneo no representaba nada; es más, lo menospreciaba y hasta con juveniles lo disputaba... Era lo de menos. Hoy es distinto, era una de las obligaciones del eterno entrenador de los Tigres, quien ya debía una satisfacción de esta índole a sus cientos de miles de fervientes y apasionados aficionados.

Este triunfo, además de llevarlos a un anticlimático Mundial de Clubes en Qatar —durante febrero—, le da continuidad a Ferretti en el banquillo de Tigres. Tenía tres oportunidades para ganar un trofeo: el torneo Guardianes 2020, en el que el fracaso fue rotundo, la Concachampions, o el certamen Guardianes 2021; de lo contrario, no habría renovación, se acabaría la era de Tuca con Tigres.

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Por eso, lo valioso del triunfo de anoche, porque hay Tuca para rato, y continuará un proyecto que —en la última década— es el más exitoso del futbol mexicano.

Da gusto ver a Tigres, que trasciendan más allá de Gonzalitos, que lleven éxitos internacionales a sus vitrinas y hagan olvidar la rencilla constante que tienen localmente con los Rayados de Monterrey. Hoy, ya están ahí, en la competencia que les endilgaban los seguidores rayados, por la que se burlaban y herían constantemente a los Tigres, debido a su ineficacia internacional.

Ahora bien, no queda en Concacaf. Tigres tiene la obligación —por plantel— de llegar a pelear frontalmente con el Bayern Munich, porque si Rayados lo hizo contra el Liverpool, sería inaceptable que fueran derrotados sin decoro, sin meter las manos, como sucedió en aquella patética noche en la final de la Copa Libertadores, cuando fueron un caos y un espanto para todos lo felinos.

Tigres por fin, por fin llega al Mundial de Clubes. Se tardaron como 10 años, pero lo lograron.

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