Manipulación de la verdad en el futbol mexicano

Gerardo Velázquez de Léon

En fin, hay una ignorancia plena de lo que se trata la impartición de justicia y ven como enemigos a quienes señalan sus errores en el campo, en vez de recapacitar

Se terminó la fase regular de uno de los peores torneos para el arbitraje mexicano. Una Comisión llena de escándalos, de filtraciones, de descontrol absoluto. Una mancha para la Liga MX que solamente ve en cada jornada a autómatas que nada tienen de jueces; sólo correlones en el campo, sin visión, instrucción y sin los más mínimos elementos para la aplicación de justicia.

Órdenes van y vienen, con criterios distintos y políticas confusas de cómo aplicar el VAR. Un día, Arturo Ángeles —instructor de la Federación Mexicana de Futbol para los árbitros— les dice que lo deben usar constantemente, porque “costó mucho el juguetito”, y a las semanas siguientes ni siquiera se paran en la cabina para ver jugadas llenas de errores.

Es grotesco que un juez no vaya a revisar una jugada, como Fernando Hernández en el Chivas vs Monterrey, porque le da el segundo gol al equipo de Víctor Manuel Vucetich, en claro fuera de lugar de Oribe Peralta. Si no lo vio el árbitro, seguro lo pudo observar el asistente y, si no, entonces el árbitro VAR. Lo que es imposible es que los cientos de miles de telespectactadores hayan visto esa jugada y ninguno de los jueces lo haya hecho. Terrible, hace pensar que no lo quisieron marcar o hay otra diadema que da órdenes a la distancia.

LEER MÁS: Arturo Brizio avala los errores arbitrales en la Jornada 17

En el Tigres vs Atlas se presentó otra aberración arbitral. El juez está para aplicar justicia, nada tiene que ver con el nivel de los equipos y con lo que hacen o dejan de hacer en el campo, esa es otra maldita historia. Pero que Jorge Isaac Rojas, árbitro central, haya marcado fuera de lugar de André-Pierre Gignac, en lo que sería el segundo gol felino, es incapacidad absoluta, ceguera o simplemente no se sabe el reglamento. Pero lo peor es que hayan avalado esta decisión el asistente y el VAR; solamente demuestra la decadencia absoluta del arbitraje mexicano.

El 18 de septiembre, en el partido Mazatlán vs Cruz Azul se dio la ya muy famosa jugada de Jonathan Rodríguez, en la que en un penalti toca dos veces la pelota antes de que llegara a la portería, algo prohibido por el reglamento. Pero es tal la desfachatez de la Comisión de Arbitraje que aseguraron haber recibido un documento impreso de la International Board en el que se avalaba la decisión de Óscar Macías. Se le preguntó a Arturo Brizio que si lo publicarían, y dijo que sí. Han pasado casi dos meses y nadie ha visto el mentado documento. Es decir, creen poder jugar con la inteligencia de los jugadores, de los directivos, de los aficionados. Es una manipulación absoluta de la información y una distorsión de la realidad solamente para defender a su gremio, sin autocrítica, sin valores.

Y estos problemas se hacen más grandes cuando vienen partidos definitivos. Ahora, no se sabe si Arturo Ángeles amanecerá con el humor de ordenarle a los silbantes que usen el VAR, o bien, que tienen que emplearlo hasta para ver saques de banda, como ya ha sucedido. En fin, hay una ignorancia plena de lo que se trata la impartición de justicia y ven como enemigos a quienes señalan sus errores en el campo, en vez de recapacitar, para tratar de mejorar y aplicar sensatamente los reglamentos.

Castigan árbitros y no pasa nada; al fin y al cabo, las cabezas siguen siendo las mismas, las que permiten el peor de los arbitrajes de la historia en el futbol mexicano.

@gvlo2008
[email protected]

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios