La atención mundial estará en México el próximo 11 de junio. Ese día, nuestro país volverá a hacer historia, al ser sede por tercera ocasión de un mundial de futbol. Nuevamente seremos anfitriones del torneo deportivo más importante del mundo, demostrando al mundo que estamos a la altura de cualquier otro país o ciudad.
Comenzará a rodar el balón en el ya histórico Estadio Azteca, que será el único en el mundo en ser testigo de tres partidos inaugurales, el primero de los 13 partidos que se jugarán en México en tres ciudades sedes: la CDMX, Guadalajara y Monterrey.
A poco más de un mes de que inicie el mundial, tenemos el enorme reto como país de estar listos en todos aspectos. Tenemos la ventaja de que ya hemos sido en 1970 y en 1986 anfitriones de mundiales de futbol. Pero ahora debemos de tener muy en claro que la imagen que proyectemos de nuestro país tendrá un efecto positivo no sólo durante la duración del Mundial, sino en los meses y años siguientes, por la fuerte promoción que representa este evento.
Se jugarán partidos de la fase de grupos, de dieciseisavos y de octavos de final, por lo que se hablará y difundirá mucho de México, de ahí la importancia de que vean a un país donde la armonía y la fiesta del mundial marca la diferencia.
Serán semanas en las que ojalá podamos olvidarnos de manifestaciones y de cierres de avenidas. Que sea cómo lo han sido los otros dos mundiales: días de fiesta donde se superan las diferencias y nos une el orgullo de ser el centro de atención mundial.
Con motivo del Mundial, se proyecta la llegada de más de 5 millones de visitantes, lo que generará una importante derrama económica no sólo en las tres ciudades sedes, sino también en la amplia oferta de destinos turísticos que existen cerca de la CDMX, Guadalajara y Monterrey.
Esto sin duda será una bocanada de aire para la economía del país, de ahí la relevancia de mostrar al mundo la grandeza de México y la hospitalidad de las y los mexicanos, y la proyección que se tiene para detonar crecimiento, inversiones y una fuerte proyección internacional de México.
Pensemos con un enorme amor a nuestro país en los beneficios que trae consigo un evento de este calibre, para el que los gobiernos de las tres ciudades sedes han realizado fuertes inversiones en material de infraestructura urbana y de movilidad, mismas que serán una vez que haya pasado la fiesta futbolera, parte de los beneficios directos que la población tendrá.
Por eso pensemos en nuestro país y esperemos que los escándalos que en los últimos meses han sido parte de nuestra conversación cotidiana, pasen a un segundo término y nos una ese sentimiento de orgullo nacional que todos tenemos por nuestro país.
Bien por el turismo que tendrá una promoción muy fuerte, tanto en materia de hospedaje como en gastronomía, transporte y entretenimiento, así como el impulso que tendrán industrias como la salud y el turismo ecológico.
Esperemos que todas y todos estemos a la altura de ser por tercera vez sede de un Mundial de Futbol, seamos propositivos, superemos diferencias y pensemos en que los ojos del mundo estarán en nuestro país, a partir de que suene el silbato y comience a rodar el balón en el juego inaugural.
Senador de la República y Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PAN

