"Noche de ronda

Qué triste pasa

Qué triste cruza

Por mi balcón

Noche de ronda

Como me hiere

Como lastima

Mi corazón".

- Don Agustín Lara-

Llegamos a Ronda, a El Parador de Ronda, poco antes del luminoso inicio de la procesión del Viernes Santo, el día previo a el Sábado de Gloria, fecha del Santo de mi amada esposa GEMY.

Veníamos de Antequera, de El Parador de Antequera, donde a 50 kilómetros de distancia realizamos la mística travesía peatonal del "Caminito del Rey", que ya les compartimos en entrega previa; queridas amigas, apreciados amigos, distinguidas lectoras e insignes lectores.

Era la tarde del 3 de abril de este 2026, con un breve, pero emotivo recorrido, antes de nuestra visita a los dos Paradores de Málaga - el del Campo de Golf y el de Gibralfaro - con escala técnica obligada para una sencilla comida en el Hotel Palace de Estepona, iniciando con una "cañita" en la Marina Deportiva, para enseguida hacernos la fotografía oficial en la coqueta Plaza de Toros del Pueblo, que tendrá su corrida anual el próximo mes de julio, con Talavante, Ortega y Roca Rey en el cartel, donde pretendemos asistir, por la gracia de mi Dios Padre.

Por cierto, el día 4 de abril tuvimos la fortuna de disfrutar la tarde de toros en La Malagueta con la corrida Picassiana en terna compuesta por los maestros triunfadores del inicio de la temporada, los matadores; Jiménez Fortes, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Pero como decía el antiguo comercial mexicano, esa es otra historia, porque primero les compartiremos las mágicas andanzas en la ilustre Granada tan bien descritas por el inmortal maestro mexicano Don Agustín Lara.

Entrar a Granada es ingresar de forma ancestral a la historia de la conformación del reino, que tuvo en sus mayores liderazgos a las emblemáticas figuras de Los Reyes Católicos, que con su unión matrimonial (ella con 18 años de edad y él con apenas 17 recién cumplidos) consolidaron las tierras y los ejércitos para reconquistar y conformar la España actual, ganando la mayoría de las batallas y finalmente la guerra.

Entre La Alhambra, El Albaicin, El Sacromonte y la Sierra Nevada, que enriquecen las místicas vistas sublimes desde la parte central del casco antiguo con su principal calle de acceso bautizada con el sutil nombre de LA GRAN VÍA DE COLÓN, coronada con un hermoso monumento de Don Cristóbal Colón de rodillas frente a la Reina Isabel La Católica, en muestra absoluta de respeto, admiración y entrega.

Evidentemente el Parador de Granada resulta algo único e incomparable con su menos de medio centenar de emblemáticos aposentos, donde inicialmente reposaron los restos de su majestad, como bien apuntaremos con la mayor devoción al final, en el testimonio que con su carne y sangre derramada significativamente entregaría a su tierra amada.....

Continuará.

AÑORANZA:

Isabel La Católica:

"Y quiero y mando que mi cuerpo sea sepultado en el monasterio de San Francisco, que está en La Alhambra de la Ciudad de Granada, siendo vestida con el hábito del bienaventurado pobre de Jesucristo San Francisco, en una sepultura baja que no tenga relieve alguno, salvo una losa llana con letras esculpidas en ella; pero quiero y mando que si el Rey, mi señor, eligiere sepultura en cualquier otra iglesia y monasterio de cualquier otra parte o lugar de mis reinos, que mi cuerpo sea allí trasladado y sepultado junto al cuerpo de su señoría porque la pareja que formamos en vida, la formen nuestras almas en el cielo y la representen nuestros cuerpos en el suelo".

(Escrito personalmente por ella, S.M. en su testamento de 1504)

Hasta siempre, buen fin.

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