“Injerencista”, nada menos que ese fue el calificativo que la presidenta de la República le dio al embajador de los Estados Unidos en México, Ronald Johnson, luego de que la semana pasada, desde Sinaloa, el diplomático estadounidense hizo un pronunciamiento acerca de la necesidad de combatir la corrupción en el país para no desalentar las inversiones.
“Podemos decir que son declaraciones desafortunadas. ¿Por qué un embajador de Estados Unidos en México, un embajador de Francia en México, un embajador de Ucrania en México, de Irán en México, de Cuba en México, de Argentina en México…? Un embajador no puede ser, no puede tener una actitud injerencista”, dijo la Presidenta esta mañana durante su conferencia mañanera.
En la misma conferencia, Sheinbaum habló de la solicitud de detención con fines de extradición de Washington en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios, incluidos un senador de la Republica y el presidente municipal de Culiacán.
En la administración pasada, el entonces embajador, Ken Salazar, quien por varios años tuvo una relación cercana con el gobierno, incluso se llegó a documentar que estuvo más vece en Palacio Nacional, que varios secretarios de Estado, fue puesto en “pausa” por el presidente López Obrador, luego de que el diplomático hiciera criticas a la reforma judicial propuesta por el Ejecutivo.
A su llegada a la Presidencia, Claudia Sheinbaum emitió lineamientos para el embajador Salazar, en los que se establecía que la ventanilla única para él era la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Aunque la designación de Ronald Johnson como embajador en México, generó algunos señalamientos por parte de voces afines al régimen, debido a su procedencia como militar y veterano de la CIA, desde su llegada había mantenido una relación cordial con el gobierno, pese a algunos incidentes en materia de seguridad y fuertes pronunciamientos por parte del presidente Donald Trump sobre el gobierno de México y su tolerancia a los grupos del narco.
Ahora, después de que fue llamado injerencista, la pregunta es si la presidenta Sheinbaum pondrá al embajador Johnson en “pausa”. ¿O será que el embajador regrese a Estados Unidos antes que Ruben Rocha?


