Bien dicen que a los amigos se les conoce en la enfermedad, en la cárcel … y ahora también en las embajadas. Por segunda ocasión el Reino Unido, se ha comportado como un país amigo, y ha abierto las puertas como embajador a un político en desgracia.
En 2019, los amigos ingleses otorgaron el beneplácito para que una política mexicana, que tuvo que dejar el gabinete del presidente López Obrador luego de que utilizó su cargo para retrasar el despegue de un avión comercial hasta que ella llegara a abordar la nave fuera la embajadora de México en esas tierras.
Gracias a esa amistad Londres aceptó a Josefa González Blanco Ortiz, quien renunció como secretaria de Medio Ambiente después del escándalo del vuelo demorado, y que carecía de toda experiencia diplomática, como la nueva jefa de la misión mexicana.
Ahora, Reino Unido, uno de los principales socios comerciales de México en Europa, ha aceptado recibir como embajador a un político que dejó intempestivamente el cargo de fiscal General de la República, y que el actual régimen prefiere tener dentro del gobierno, pero fuera del país.
Al igual que su antecesora, Alejandro Gertz Manero, no tiene experiencia diplomática, pero ocupará una de las embajadas más codiciadas por los embajadores de carrera del Servicio Exterior Mexicano.
Gracias amigos ingleses.


