Cuando converso de mi día a día con estudiantes, amistades o familia, resulta inevitable hacer referencia a la Universidad Nacional Autónoma de México y a los espacios que la conforman. Esta presencia constante no es fortuita, sino reflejo de una trayectoria profundamente entrelazada con mi desarrollo personal y profesional, marcada por experiencias, aprendizajes y vínculos construidos en su seno. En este sentido, la UNAM no sólo ha sido un lugar de formación académica, sino un espacio donde convergen y se transforman historias de vida.

Mi camino comenzó en el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Sur, donde cursé la educación media superior. Allí no sólo adquirí conocimientos, sino que comprendí el valor de pertenecer a una comunidad que abriga y anima a pensar, cuestionar y construir una identidad crítica y comprometida, así como el sentido de responsabilidad social que distingue a la Universidad.

Posteriormente, cursé la licenciatura en la Facultad de Psicología, donde confirmé la importancia de la formación integral y de la educación como un proceso académico de acompañamiento constante en la preparación de las personas.

A los 21 años, se presentó una oportunidad laboral para integrarme como asistente ejecutivo en la Dirección General de Servicios Generales, que pronto se convirtió en la puerta para aprender, desarrollarme y consolidar mi pertenencia a esta gran institución. Fue en ese equilibrio entre el trabajo y el estudio donde encontré una de mis mayores motivaciones: la certeza de que el esfuerzo constante abre caminos que en un principio parecen lejanos.

Después, decidí continuar mis estudios de posgrado en la Facultad de Contaduría y Administración, donde cursé la maestría y el doctorado. Fue en este espacio donde nuevamente la UNAM me abrió las puertas para desempeñarme, primero como profesor de asignatura, después como técnico académico y, finalmente, como profesor de tiempo completo en la Coordinación de Recursos Humanos.

También asumí responsabilidades en la gestión institucional como titular de la Secretaría de Planeación y Evaluación Académica. En esta etapa confirmé que la Universidad encuentra su razón de ser en sus estudiantes: cada generación representa una nueva posibilidad de construir conocimiento, pero también de acompañar procesos, escuchar inquietudes y ser parte de historias que se están escribiendo.

Participar en diversos espacios y proyectos ha dejado una huella significativa en mi desarrollo. De manera especial, sumarme al proyecto de la Facultad de Contaduría y Administración para abrir una sede en la ciudad de Oaxaca representó un punto de inflexión, al brindarme la oportunidad de contribuir en la construcción de nuevos horizontes educativos y en la integración de una Escuela Nacional. Todo ello hoy se ve reflejado en mi labor como primer director de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Oaxaca.

En ese mismo contexto, la cercanía con las iniciativas impulsadas por Fundación UNAM me permitió descubrir otra dimensión de la Universidad: aquella que, a través del apoyo y la vinculación, amplía oportunidades y acompaña a más estudiantes en la construcción de una vida académica plena.

A lo largo de este camino, puedo decir que más allá de los cargos, actividades y logros académicos, lo que verdaderamente ha dado sentido a este viaje son las personas con las me he encontrado en el trayecto: profesores, alumnos, personal administrativo, compañeros y amigos que han creído en cada uno de los proyectos en los que he participado. A todos ellos les debo un profundo agradecimiento, porque han sido parte esencial de este proceso.

Hoy puedo decir, con plena certeza, que la UNAM no sólo es el lugar donde me formé o encontré mi vocación, sino que es un espacio donde todos los días se construyen nuevas realidades. Mientras tenga la oportunidad de seguir aquí, la tarea será clara: contribuir a que más personas de nuestra comunidad encuentren en la Universidad un lugar de aprendizaje y un espacio donde puedan descubrir su vocación, su voz y su propio camino.

Director de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Oaxaca

Comentarios