Hablar de la Universidad Nacional Autónoma de México es hablar de identidad, de educación integral y de un compromiso permanente con la sociedad. Es así como describo y percibo mi historia dentro de la Máxima Casa de Estudios, no sólo como un trayecto académico; es, ante todo, una construcción personal y ética que ha marcado profundamente mi formación personal, profesional y mi vocación educativa.

Pertenecer a la plantilla docente de la Escuela Nacional Preparatoria, particularmente del Plantel 2, me ha permitido comprender que la Universidad no sólo transmite conocimientos, sino que forma ciudadanos críticos, sensibles y comprometidos con su entorno. En sus aulas se confirma que la educación de calidad es una herramienta de transformación social, en especial en el nivel medio superior, donde se descubren y se desarrollan los talentos, se fortalecen las aspiraciones y se consolidan proyectos de vida.

La UNAM me ha brindado un espacio de crecimiento constante: primero como estudiante de la ENP Plantel 1 Gabino Barreda y después en la FES Zaragoza como alumna de la carrera de Psicología. Posteriormente regresé a la Universidad como profesora en el Plantel 2 Erasmo Castellanos Quinto, colaborando en la instrucción de jóvenes y participando de manera activa en proyectos institucionales orientados a fortalecer la calidad educativa, la cultura de paz, la igualdad y la formación integral del alumnado. Cada experiencia reafirma mi convicción de que enseñar implica acompañar, orientar y generar condiciones que favorezcan el desarrollo de las y los estudiantes.

Para mí, la UNAM no es únicamente un espacio de trabajo: es una comunidad que inspira, transforma y proyecta futuro. Es grande por su historia, pero sobre todo por las personas que la integran y por las instituciones que la acompañan en su misión.

En este contexto, felicito a la Fundación UNAM, que durante 33 años ha brindado un soporte fundamental a la comunidad universitaria. Su trabajo contribuye al fortalecimiento de programas académicos, infraestructura, apoyos estudiantiles y proyectos estratégicos que impactan directamente en la calidad educativa. La Fundación no sólo gestiona recursos: construye oportunidades.

Seguir construyendo juntos es el mayor desafío y, al mismo tiempo, la mayor oportunidad. Porque cuando la UNAM crece, también prosperan los jóvenes.

Docente de la asignatura de Psicología. Profesora titular C, tiempo completo de la Escuela Nacional Preparatoria Plantel 2, UNAM

Comentarios