En mi columna “El retrato de Elena y Octavio”, https://zonaoctaviopaz.com/detalle_conversacion/248/el-retrato-de-elena-y-octavio/, publicada en el portal Zona Paz, escribí sobre el origen, tránsito y recepción de esa obra de arte del andaluz José Moreno Villa, la única pintura en la que los esposos Garro y Paz aparecen juntos y cuyo destino se desconoció por casi 90 años. No obstante, en una vuelta de tuerca, el INBAL recientemente informó que la pieza ha sido reencontrada como parte del archivo Octavio Paz-Marie José Tramini.
El óleo data de 1938, periodo en el que Moreno Villa se exilió en México, alojándose en casa de los Paz-Garro y fue exhibido por primera vez en 1940 en la Galería de Arte Mexicano. El lienzo recibió críticas desfavorables principalmente por la técnica empleada, incluso Efraín Huerta mencionó que el artista le pidió el cuadro al matrimonio, dando a entender que una de las causas había sido porque éste “no estaba del todo bien”.

A pesar de este rumor, según Helena, hija de los escritores, la pieza pudo haber quedado en posesión de su padre, quien en una de las tantas veces que se separó de su madre, se la llevó arbitrariamente a casa de su abuela Josefina y que, años más tarde, pudo haberse quemado en 1996, durante el incendio ocurrido en el departamento del poeta. Esto, sin embargo, es fácilmente rebatible.
En 1987, en Madrid, el cuadro fue visto por última vez reproducido en blanco y negro en el catálogo de una exposición conmemorativa del centenario del natalicio del pintor. A propósito de esto, Marcos Daniel Aguilar, redactor de Milenio, en su nota sobre la reaparición de la pintura, menciona que cometí un error al afirmar que la misma había sido parte de la exposición, pues no aparece en el registro de obras presentadas, sino como ilustración de la cronología del español. Sin embargo, sigue sin quedar del todo claro el origen de la foto, pues si no se tomó para inventariarla, tuvo que haber sido proporcionada por Paz o María José.
Luego de este evento no se supo del paradero del cuadro por largo tiempo, sin embargo, una de mis conclusiones fue que era poco probable que Marie José hubiera consentido que su esposo conservara recuerdos de sus anteriores parejas, por lo que no era impensable que se hubiesen deshecho del lienzo. Sin embargo, para mi sorpresa y la de muchos, el óleo apareció entre sus pertenencias.
Según el boletín del INBAL, publicado el 27 de febrero de 2026, durante la catalogación del patrimonio de Marie José Tramini y Octavio Paz, en colaboración con el DIF, se lograron inventariar 298 mil 965 bienes, entre los que se encuentran 663 obras artísticas enmarcadas y 999 no enmarcadas. Aquí se encontró el mencionado retrato, el cual fue digitalizado e incluido en las imágenes del informe, por lo que por fin es posible apreciar los colores reales de la pintura, abundante en tonos amarillos y marrones.
El redescubrimiento de esta pieza es de gran relevancia, pues como mencioné, este es el único retrato que se tiene de la pareja, además, nos da indicios de que se siguen conservando posesiones igual de interesantes en su archivo. Lo anterior no sería extraño, pues entre casi 140 mil fojas de documentos personales y más 298 mil bienes, es posible que se encuentre información nueva o perdida sobre esta célebre pareja. Es por esto que, con el reciente anuncio de que el acervo será ya trasladado a El Colegio Nacional, se abre una nueva esperanza para todos los que estamos interesados en la vida del poeta.
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