Hace ya muchos años, en un gimnasio de Los Ángeles, California, conocí a dos jovencitos texanos de los que se decía —en aquel entonces— que tarde o temprano llegarían a ser campeones del mundo. Desde aquellos ayeres, las riendas boxísticas de estos dos destacados púgiles las manejaba mi gran amigo y compañero de transmisiones Robert García.

Recuerdo que el Entrenador del Año 2025 me dijo: “Échale ojo a estos dos chamacos, son muy disciplinados, educados y tienen un enorme talento natural”.

Robert no se equivocó: Los hermanos Joshua El Profesor Franco y Jesse Bam Rodríguez, a la postre, se convirtieron en campeones del mundo.

El Profesor, quien reinó en las 115 libras por parte de la Asociación Mundial de Boxeo, protagonizó memorables rivalidades ante el colombiano Óscar Negrete y el australiano Andrew Moloney, además de dos brutales batallas ante el japonés Kazuto Ioka, allá, en el lejano Imperio del Sol Naciente.

Como exclusiva, cosa que no acostumbro en esta columna semanal, les digo que hay planes para que Joshua Franco regrese en este 2026 y —créanme—, a sus 30 años, seguramente tiene mucho que ofrecer sobre los encordados.

Con tan sólo 26 años y un futuro brillante, el menor de los grandes guerreros texanos, Bam Rodríguez, es sin duda una estrella sumamente brillante en el firmamento boxístico. Jesse, para este servidor, se encuentra en el Top 3 de los peleadores libra por libra del planeta, tan sólo por debajo de Naoya Inoue y Shakur Stevenson.

Y es que Usyk, luego de lucir tan mal frente a un peleador de kickboxing allá en Guiza, al oeste del Nilo, no sólo perdió la pelea, sino también credibilidad, mientras que el Bam sigue destrozando enemigos y sorteando retos, enfilándose a la cita con el número uno del planeta, El Monstruo Inoue, en un eventual agarrón en las 122 libras.

Por cierto, Jesse acaba de conquistar las 118 libras, versión AMB, y ha dejado vacantes los cetros de ese organismo, el de la OMB y el del CMB, en las 115 libras.

Resumir la carrera del Bam es imposible en una sola columna; sin embargo, sí podemos compartir algunos de los mejores momentos de la meteórica carrera del joven campeón mundial.

1.— Sube dos divisiones, para enfrentar a Carlos Cuadras, y conquista —por nocaut— el supermosca del CMB.

2.— Defiende el cetro en dos ocasiones, noqueando al tailandés Srisaket Sor Rungvisai y derrotando en las tarjetas al Jiga González.

3.— Baja a las 112 libras y se corona por parte de la OMB, ante Chicharito González, para luego unificar frente a Sunny Edwards los cetros de la FIB y la OMB.

4.— Sube nuevamente a las 115 libras, para derrotar al legendario Juan Francisco Gallo Estrada, a quien noquea. Luego, destroza en fila a Pedro Guevara, Phumelela Cafú (con quien unifica CMB y OMB), para finalmente tirar de fea manera al muy hablador argentino Fernando Puma Martínez, con lo que consigue tener los cinturones CMB, OMB y AMB en los supermosca.

El 13 de junio, Jesse Rodríguez destrozó en seis de 12 rounds al olímpico Antonio Vargas, para conquistar su tercera división y enfilarse a una pelea de ensueño en las 122 libras ante Inoue, buscando su cuarta categoría y la gloria de ser indiscutible en los supergallos.

Jesse Bam Rodríguez es, sin duda, un fenómeno... Es un virtuoso y un esteta del boxeo. Su personalidad de hombre educado y cabal seguramente no retrata la fiereza que muestra en el encordado.

Fervientemente, creo que estamos ante uno de los más grandes y dominantes peleadores en la historia reciente.

La pregunta es: ¿Está listo Jesse para Inoue?

@ErnestoAmador

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