A veces, se necesita más que buena voluntad o ganas para salir de una de esas situaciones complicadas que suele ponernos la vida. Lo que vive y ha vivido el conjunto del Guadalajara en los últimos torneos es el reflejo de esto.

Cuando tu pasión es cuidar los detalles, buscar la perfección, crear una historia digna de contar, generar héroes y villanos, llevarnos a la gloria, hacernos reír y llorar, es válido, porque así es el cine y no tiene nada de malo. Pero, de repente, en tu “trabajo” tienes que hacerte cargo de un equipo de futbol como el Rebaño Sagrado ; ahí empieza el conflicto.

Amaury Vergara

heredó el conjunto que todos desearían tener, una marca poderosa como Chivas , pero —junto con esta valiosa herencia en vida— se encontró con un mundo de problemas que no se pueden arreglar como si fuera un guión mal escrito de una película con gran elenco. Y ya que estamos cinéfilos, para hablar el mismo idioma que el presidente del club, en este caso los actores de este filme no son los mejores. En su película, ya han desfilado varios directores que no han encontrado la fórmula para que los protagonistas den el ancho. Ante esta situación, se recurrió en las últimas horas a un estratega con experiencia, que —si fuera de la industria cinematográfica— sería un director probado, ganador de un Goya: Luis Fernando Tena , por su logro en los Olímpicos de Londres 2012.

La realidad es que el dueño del proyecto futbolero, con una conocida atracción por el séptimo arte, ha tenido que aprender a marchas forzadas sobre esta compleja industria futbolera, tal cual lo hiciera su padre años atrás. Y hay que ser sinceros que el filme Rudo y Cursi puede ayudar

a ir conociendo las formas del futbol.

El Jefe tomó decisiones difíciles, tal vez inexplicables, como despedir al técnico horas antes del Clásico Nacional, seguramente con el propósito de intentar hacer algo distinto para despertar a los suyos.

Pero hablemos de los actores de esta ópera prima futbolística de Vergara Jr. Muchos de ellos con roles poco protagónicos en otras producciones (equipos anteriores) y que les dieron el rol principal en la Perla Tapatía, pero a algunos les ha quedado grande el papel; otros suplen sus carencias histriónicas con ganas, intentan técnicas diferentes festejando barridas y poniendo demasiada intensidad.

La sobreactuación a veces cuesta y, si no, pregúntenle al Pollo Briseño, quien sin mala intención y por esa energía mal enfocada, terminó lastimando a un compañero de profesión.

El equipo de sólo mexicanos bien podría ser un drama de Buñuel. Estas son las olvidadas Chivas , abandonadas por sus directivos, que reflejan el maltrato que se le ha dado a la institución en los últimos torneos, la tabla de cocientes no miente.

Las intenciones del dueño, de los jugadores, por sacar adelante al equipo se aplauden, no son malas; simplemente, se quedan en eso, en buenas intenciones, y con esas no basta.

Mientras tanto, el cácaro tendrá que aguantar la rechifla del público.

@alexblanco23

Suscríbete a nuestras redes sociales:           

Google News

TEMAS RELACIONADOS