Semar registra a la perrita heroína

La Marina pidió al IMPI que anule la petición de la Asociación Cervecera, la cual promovió un registro para usar el nombre del animal en venta de bebidas

La Marina rescata a Frida de ser registrada ante el IMPI
Las características de la perra rescatista Frida: gafas, chaleco y botitas, la hicieron un símbolo tras los terremotos que azotaron a México en septiembre de 2017. Foto: MARIO GUZMÁN. EFE
Nación 09/09/2018 03:35 Pedro Villa y Caña Actualizada 19:29

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Para evitar que el nombre de Frida Marina sea usado para la comercialización de productos, la Secretaría de Marina (Semar) solicitó al Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI) el registro del mismo.

La dependencia pidió a este organismo que anule la petición de la Asociación Cervecera de la República Mexicana, la cual promovió un registro con este nombre para usarlo en venta de cerveza, ropa y calzado.

En el expediente con folio 1953576, la Semar solicitó el 2 de octubre de 2017 ser titular del nombre de la perra labrador integrante de la Unidad Canina, e impedir que se le otorguen los derechos de la marca a la Asociación Cervecera de la República Mexicana, que el 25 de septiembre del año pasado, es decir, seis días después del temblor del 19 de septiembre, solicitaron ante el IMPI la marca Frida Marina. Agregaron una fotografía del canino como símbolo.

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Amuletos antitemblores del animal rescatista se vendieron el año pasado, tras los sismos de septiembre, en el Mercado de Sonora, de la Ciudad de México.
 

La asociación pidió el nombre para usarlo en cerveza, refrescos, agua mineral, pero también en abrigos, zapatos, blusas, calzados, gorras y vestidos.

Ante esto, la Semar pidió al IMPI no otorgar los derechos, porque aseguró que la marca Frida Marina y su diseño reproducían un símbolo de una institución del Estado, lo cual estaba prohibido en la fracción VII del Artículo 90 de la Ley de Propiedad Industrial, el cual impide el registro de símbolos o denominaciones que imiten los de organizaciones gubernamentales.

“Podemos afirmar que la perrita rescatista Frida y/o Frida Marina constituye un símbolo de la Semar, ya que su labor al servicio de dicha dependencia ha sido ampliamente difundida por medios de comunicación nacionales e internacionales, así como en redes sociales, de tal manera que el público la identifica como emblema de dicha institución, sobre todo por las labores de rescate en las que colaboró en el sismo del pasado 19 de septiembre, así como en otros países”, argumentó.

La Semar también argumentó que la solicitud hecha por los empresarios cerveceros “engañaba o inducía” al error al público consumidor, debido a que hacía creer que la Semar había otorgado su consentimiento y licencia para la distribución, venta y reproducción de un símbolo de esa institución “lo cual es falso e inexistente, por lo que debe ser negado su registros”.

“La perrita rescatista Frida no puede ser asociada con el consumo de alcohol o actividades mercantiles de un tercero, porque traería como consecuencia un perjuicio a los menores, así como a la imagen de la institución”, aseveró.

Con base en estos argumentos, el IMPI resolvió el 20 de febrero pasado otorgarle a la Semar el registro de marca de Frida Marina.

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La Semar afirmó que Frida se convirtió en símbolo de la dependencia.
 

Frida ha participado en las labores de búsqueda y rescate en diversos países desde 2010. En total, el canino ha podido localizar a 53 personas, 12 de ellas con vida. La labrador forma parte de un grupo de 270 perros adiestrados que hay en toda la República mexicana que pertenecen a la Semar.

Fuentes de la dependencia federal informaron que Frida no ha tenido ningún cambio en su comportamiento, tras el reconocimiento nacional e internacional que alcanzó después de su participación en los sismos de septiembre y dedica la mayor parte del día al entrenamiento y a relajarse para seguir ayudando en las técnicas de búsqueda y rescate en situaciones de emergencia.

La Semar indicó a EL UNIVERSAL que la perrita, que lleva ocho años en servicio, tiene rutinas diarias de adiestramiento, descansos y visitas al veterinario.

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