“No creo en el periodismo justiciero, simplemente creo en el periodismo como un oficio”: Adela Micha

Ejecutivo federal tiene la piel delgada ante las críticas y sus seguidores se lanzan contra la prensa; no soy enemiga del Presidente, dice

“No creo en el periodismo justiciero, simplemente creo en el periodismo como un oficio”: Adela Micha
Adela Micha, periodista. Foto: GERMÁN ESPINOSA. EL UNIVERSAL

Adela Micha dice no ser amiga ni adversaria del presidente Andrés Manuel López Obrador ni de ningún exmandatario mexicano, chayotera tampoco, periodista incómoda quizá, pues dice, eso es lo que le toca hacer, ya que periodista que no incomoda no está haciendo bien su trabajo. Considera que el presidente es un líder nato, carismático pero poco abierto a la crítica y que “está obsesionado con pasar a los libros de historia”.

Así es como define su quehacer periodístico la comunicadora, quien con casi 40 años de carrera, afirma que no comparte muchas decisiones del presidente y, por tanto, lo ha cuestionado, situación que ha hecho que quienes están con la 4T la ataquen y la acusen de vendida. No le molesta, pues asegura que tiene una piel dura antes las críticas y es algo que debería hacer el presidente, de quien, dice, tiene una piel muy sensible ante los cuestionamientos.

La periodista reconoce que la imagen de persona ligada al poder que algunos tienen de ella es algo que se ganó tras 35 años laborando en Televisa, empresa de la que no salió -afirma- por presión gubernamental.

Adela señala que en esta nueva administración no existe más libertad de expresión, es la misma, lo que sí ha cambiado son los métodos de censura y aquellos que digan que el presidente es el gobernante más criticado (sólo a la par de Francisco I. Madero o Napoleón) están exagerando, porque las pasadas administraciones fueron incluso más criticadas.

Micha considera que aquellos que piden que los periodistas tengan una lealtad a ciegas hacia el actual presidente de la República, no son periodistas, son lacayos del gobierno y ella no hará eso.

¿Ha cambiado la libertad de expresión esta administración en relación a las anteriores?

Ha cambiado mucho, todos estamos haciendo lo que nos toca hacer. Los que nos dedicamos a hacer periodismo lo hacemos y es una conquista que hemos ido ganando a lo largo de los años. La relación entre el gobierno y la prensa siempre ha sido tensa, un estira y afloja, cada administración ha tenido su estilo. Una vez entrevisté a un presidente que me dijo: ‘cuando te sientas en esta silla presidencial, se te hace la piel muy delgada’ y la verdad es que lo creo porque se les hace la piel hasta de cristal.

¿En este sexenio se puede hacer libre periodismo? 

Hay amagos pero creo que quienes estamos en esto defendemos la libertad de expresión y la ejercemos, a pesar de que el presidente Andres Manuel López Obrador es muy sensible ante la crítica, esa es la verdad. Cuando te enfrentas con el hombre más poderoso del país, que todas las mañanas desde el recinto más importante del país, no solamente señala, también denosta el oficio, el ejercicio y señala con nombre y apellido a aquellos que considera sus adversarios, sólo porque somos o son críticos a sus administración, hay un intento muy claro por la censura, un amago muy claro por coartar la libertad de expresión, pero creo que los periodistas estamos haciendo lo que debemos hacer.

¿Te consideras adversaria del presidente? o ¿crees que él te vea como tal?

En lo absoluto. Es probable que él me perciba así, pero nunca me ha nombrado por nombre y apellido, creo que tengo la impunidad del anonimato, quizá es que ahora no estoy escribiendo en la prensa. Es paradójico cómo él que alaba a las redes sociales, es muy sensible ante la prensa escrita, ante quienes escriben, los periodistas, los opinadores, los columnistas y los intelectuales. He sido una persona que ha cuestionado mucho varias elecciones de gobierno y los periodistas estamos para eso y es lo que tenemos que hacer, cuestionar y si resultamos incómodos, significa que estamos haciendo bien nuestro trabajo.

¿Cómo ves la relación entre la actual administración y los medios de comunicación con respecto a otros sexenios?

Ha cambiado porque ahora se maneja distinto desde el presupuesto que se asigna a la promoción y publicidad que hace el gobierno y que contrata medios para eso. Hay una reducción en eso y la forma de elegir en dónde se promueve y da a conocer sus acciones de gobierno es distinta. Lo que es innegable es que estamos ejerciendo nuestra libertad de expresión y no podemos dar un paso atrás, pero es innegable que a los dueños de los medios o a las redacciones incide en sus intereses. Si todas las mañanas estás escuchando que tal o cual periodista es A o B, eso contiene al medio, yo no hablaría de censura, no la veo pero esto como periodista o como jefe o como dueño te contiene en muchos sentidos respecto a lo que se dice.

¿Cómo percibes la estrategia de comunicación en la 4T?

La estrategia de comunicación de este gobierno, si no fuera por las mañaneras y por el presidente, es desastrosa; el presidente lo hace muy bien, esa chamba la hace bien. El presidente, en ese ejercicio de comunicación que llama de circular, que yo no le veo nada, él domina el ejercicio y lo hace bien, es un gran comunicador, fuera de eso creo que la estrategia de comunicación es terrible, deja mucho que desear, es un desorden, un día dicen una cosas y luego hay que corregir.

Nunca han sido buenos, en administraciones pasadas también sus estrategas de comunicación eran malas, pero el presidente AMLO es excelente comunicando, puede no gustarnos pero es bueno.

Los partidarios de la 4T dicen que los medios buscan coartar la libertad de expresión del presidente, ¿es cierto?

Es falso, el Presidente lo dice con mucha insistencia, nos llama adversarios cuando sólo somos periodistas, habla de sus adversarios no sólo de la prensa, sino también de los empresarios, pero en el caso de la prensa no somos adversarios, no somos opositores, estamos haciendo nuestra chamba, nuestra chamba es ser incómodos y cuestionar. Puede ser que algunos periodistas no estén de acuerdo con el presidente ideológicamente, pero eso no te hace un adversario, no estás militando en la oposición, no somos militantes.

No creo en el periodismo militante, no creo en el periodismo justiciero, simplemente creo en el periodismo como un oficio, como una profesión de informar y de que en un momento se pueda opinar sobre tal o cual asunto. 

John Ackerman dijo a EL UNIVERSAL que “los medios de comunicación tienen un poder igual de grande que el propio presidente o incluso más”, ¿cómo lo ves tú?

No comparto esa opinión, ha habido ejercicios que se han dado de periodismo de investigación a lo largo de nuestros años que no es que tengan más poder que el presidente, es que la investigación pone a temblar a muchos y ha puesto a temblar a muchos gobiernos, esto no es nuevo. Creo que en esta administración se hace menos periodismo de investigación que en las anteriores o al menos en estos dos años. Un periodista no tiene más poder que el presidente y sobre todo comparándolo con Andrés Manuel López Obrador; ya quisiera cualquiera de nosotros el número de seguidores y la audiencia que todas las mañanas tiene Andrés Manuel, es envidiable, ahí sí es desigual.

Se ha pedido una lealtad a ciegas hacia la 4T, ¿cómo lo percibes?

La lealtad a ciegas sólo se le debería de pedir a sus colaboradores y no creo que pase, la lealtad no puede ser a ciegas, creo que parte de la lealtad es la admiración, el cariño y otros factores pero no puede ser a ciegas, hay actos y gestos de la lealtad que son más valiosos cuando se te dice la verdad. La lealtad a ciegas no es lealtad, eso es ser un lacayo y a los periodistas no se nos puede pedir tener una lealtad a ciegas, los periodistas solo debemos ser leales a nuestros principios y nuestro oficio.

¿Existe censura en el actual gobierno?

Antes se hablaba de sobornos, del chayote, porque si dices algo que hizo bien una administración anterior, ya eres chayotera, o si haces una crítica a algo que pasa en esta gestión, también eres una chayotera y hablas porque ya no te dan chayote. Ahora me parece que lo que existe es la intimidación, hay una gran intimidación, es una cosa de todos los días, el presidente tiene marcaje personal y esto nunca antes se había visto, son métodos distintos. Yo si le creo al presidente cuando dice que nunca le ha marcado a ningún dueño o director de una empresa o periódico o televisora, sí le creo porque ni falta le hace con lo que él hace todas las mañanas; todos los días desde donde predica, hay una gran intimidación.

¿Conoces casos de censura en esta administración?

Desde ayer nos enfrentamos con esto de que habían solicitado, que en estas retransmisiones de la “Parodia” de Distrito Comedia, habían pedido que saliera su personaje, que ya no transmitieran a quien hace a AMLO; si se acuerdan, la comedia política con El privilegio de mandar era una locura, eso fue con Fox y Fox era criticado en lo personal y en su gestión y en su administración y en lo que hacía y en lo que dejaba de hacer. Con Felipe Calderón igual, era muy sensible a la crítica pero esto que vemos ahora no lo habíamos visto en nuestra historia reciente 

¿Qué tan importante consideras que es para esta administración los medios digitales y los “periodistas” que salen de ahí?

Es muy importante para este gobierno, el presidente siempre hace alusión a las redes sociales, porque dice que ahí hay pluralidad. Un día el presidente pidió prudencia a los periodistas y dijo que si no lo éramos, pues ya sabíamos a lo que nos atenemos, palabras más o palabras menos, y dijo que lo dijo por los ciudadanos y no por él y eso es cierto, si tú dices algo a la gestión del presidente, se te vienen encima, son las hordas. Las redes sociales son importantes. El presidente está obsesionado por los intelectuales orgánicos que son los historiadores. A mí me parece que el presidente hubiera esperado y está deseando que los historiadores hagan una crónica de su paso y trascendencia por la historia de México y esto no ha sido así y creo que por eso está la obsesión del presidente con la prensa escrita y los medios tradicionales.

¿Hay más libertad de expresión y menos censura en medios digitales?

No importa la plataforma, importa los contenidos, la gente te consume si le gusta lo que estás ofreciendo, pero el lenguaje es distinto. Siempre me he considerado una gente muy libre y he tenido la oportunidad de ejercer el oficio y la profesión con muchas libertades, he sido muy propositiva, no sólo en la forma en la que presento mis contenidos, también en el contenido que presento y la verdad es que siempre me lo dejaron hacer con mucha libertad, pero cuando uno trabaja en una empresa, uno responde a ciertos intereses de esa empresa y eso es lo que corremos el riesgo ahora, de que los dueños, las redacciones, sienten amenazados sus intereses y pueden de alguna manera coartar la libertad de expresión.

¿Perjudica que se te asocie como imagen del PRI o con administraciones anteriores?

Es padrísimo, porque si yo hablo del PAN me dicen panista, si hablo del PRI me dicen priísta y si hablo del PRD me dicen lo mismo y eso está bien porque hablo de todos. Tengo esta etiqueta de Televisa y Televisa siempre ha sido también en algunos momentos muy cercana al poder y en este caso al PRI; yo no soy priísta, no soy panista, no soy perredista, hay gente que admiro y que está en distintos partidos, incluso en Morena, tengo mucho respeto al Presidente Obrador en muchos sentidos, me parece que es el líder social más importante que ha tenido este país en la historia reciente. Nuestro trabajo es apuntar, subrayar y poner una lupa en donde están los problemas y conflictos y eso es nuestro trabajo y si ahora le toca a Moreno pues ahora le toca.

¿Cómo fue tu relación con administraciones anteriores?  

Ha sido igual que ahora, la verdad es que Andrés Manuel Lopez Obrador me invitó a tomar un café cuando era presidente electo. Alguna vez nos invitaron a varios periodistas cuando estaba en Televisa algún secretario de estado o el mismo presidente, como lo hacen en cualquier medio, pero fuera de eso, la verdad es que nunca he sido amiga de ningún presidente. Con Andrés Manuel no tuve encuentros ni desencuentros porque nuestra historia no da para tanto, pero creo que no le gusta mi forma o mis preguntas, así que en un par de ocasiones, no diría que se molestó, pero sí se incomodó. Así como me he puesto con él, me he puesto con otros candidatos  y presidentes.

¿El periodista puede o debe ser amigo del poder, presidente, gobernantes, políticos?

Tengo muy pocos amigos en la vida y, por lo tanto, tengo muy pocos amigos que se dediquen a hacer política; hay que tener una distancia, mucha gente y no solamente los políticos. Tengo muy pocos amigos que se dedican a la política y lo he dicho abiertamente para que no me digan que me escondo. A lo largo de mi carrera he entrevistado a muchos y con algunos hay mucha afinidad o te caes bien pero sólo un par, aunque es preferible no.

¿Te llegaste a sentir censurada en algún punto de tu paso en Televisa? 

Sí, de alguna manera, digo nunca me dijeron “gracias por participar” hasta que me dijeron “gracias por participar”, pero sin duda (la censura) es mucho más sutil o al menos en mi caso siempre fue muy sutil, nunca fue: di esto o di aquello o no se te ocurra decir esto, pero te hablo desde mi posición que ha sido privilegiada.

La publicidad gubernamental en esta administración ha cambiado ¿qué tanto beneficia a los medios y al propio gobierno?

A mí no me ha tocado, han metido un par de campañas nada más. Ellos dicen que tiene que ver con el número de audiencias con la importancia del medio con el impacto del medio. Yo creo que “La Saga” está muy bien posicionada, llega a mucha gente y en ese sentido  creo que deberían ceñirse más a sus propias reglas.

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