Más Información

Rubén Rocha Moya rechaza pedir licencia para separarse de su cargo; enfrentará acusaciones sin temor, asegura

Asesinan a Homar Salas Gastélum, líder sindical electo en Culiacán; Fiscalía ya investiga el atentado

Caso Rocha "es sólo el principio", dice Comité de Cámara de Representantes de EU; "impunidad para narcoterroristas ha terminado"

Maru Campos cuestiona a senador Enrique Inzunza luego de aparecer en lista roja de EU; “vámonos dando cuenta quién es quién”, dice

Brugada inaugura Utopía “Ceylán” con escuela de robótica en Azcapotzalco; beneficiará a casi 60 mil personas

El narco sembró terror para imponer a Rocha Moya en Sinaloa: diputado Mario Zamora; "elección 2021 fue un operativo criminal", acusa

Las apariciones públicas de Andy López Beltrán y Rubén Rocha; hijo de AMLO le entregó en las manos su credencial de Morena

Infografía: Lista completa de funcionarios acusados de narcotráfico por EU; figuran Rubén Rocha y Enrique Inzunza
Roma.- El papa Francisco abrazó y consoló hoy a un padre y una madre desconsolados por la muerte de su hija pequeña, durante su salida del hospital Gemelli de Roma, donde ha permanecido ingresado desde el miércoles a causa de una bronquitis.
El Pontífice abandonó esta mañana el hospital tras recibir el alta pero decidió detener el coche en el que regresaba al Vaticano para saludar y charlar con los fieles y periodistas que le esperaban en la puerta.
Tras responder a algunos periodistas, ante los que aclaró su estado de salud con un directo "estoy todavía vivo", Francisco se encontró con dos padres, Serena y Matteo, rotos del dolor por la muerte de su hija, Angelica, de sólo cinco años, la noche antes.
Lee también: "Aún estoy vivo", dice el papa Francisco tras salir del hospital en Roma
En ese momento el papa abrazó contra su pecho a la madre, que lloraba desconsoladamente y repetía "gracias", mientras el padre le explicaba que llegó a conocer a la pequeña porque en 2019 visitó el barrio romano de Casal Bertone y la sostuvo en brazos.
"Recemos por Angélica", animó entonces Bergoglio, que los tomó en de la mano para iniciar una oración, después de regalarles unos rosarios.
Francisco se despidió de estos padres impartiéndoles su bendición y con un beso en la cara.
ayef/rcr
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]















