Managua.— El gobierno y la oposición de Nicaragua acordaron una “hoja de ruta” para las negociaciones que se reanudaron ayer y buscan poner fin a la grave crisis que sacude al país, tras la liberación de un centenar de presos que habían sido detenidos por protestar contra el presidente Daniel Ortega.
“Se trabajó en la aprobación de la hoja de ruta para el funcionamiento de las negociaciones”, anunció el nuncio apostólico Waldemar Stanis- law Sommertag en rueda de prensa, al dar lectura a una declaración al terminar la cita en la sede del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).
En el encuentro, el gobierno y la oposición lograron ponerse de acuerdo en nueve de 12 propuestas a ser discutidas en el diálogo, que continuará hoy, indicó. En las conversaciones participaron seis delegados del gobierno, encabezados por el canciller Denis Moncada, y seis representantes de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACPD), que preside el exdiplomático Carlos Tünnermann. Como “testigos” del diálogo asistieron Sommertag y el cardenal Leopoldo Brenes.

La libertad de unas 750 personas que la opositora Alianza Cívica registra como “presos políticos” figuraba como primer punto en la agenda. Otros temas prioritarios serían la restauración de la libertad de prensa y de movilización, una reforma electoral que permita adelantar las elecciones de 2021 y un plan de “justicia transicional” para las víctimas de la represión estatal y sus familias. Tras la apertura del diálogo, un grupo de jóvenes salió a protestar contra el gobierno frente a la Catedral.
Previo a la instalación de la mesa, el gobierno liberó a 100 de los más de 700 opositores presos por participar en las protestas que estallaron en abril pasado contra el gobierno de Ortega. Entre los excarcelados no figuraba ningún reconocido dirigente opositor. El secretario general de la Organizaciones de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, celebró el gesto.
“¡Viva Nicaragua libre, si la patria es pequeña uno grande la sueña!”, exclamó Alex Vanegas, de 61 años y detenido seis veces por la policía. El Parlamento controlado por el gobernante Frente Sandinista aprobó por mayoría una reforma tributaria que gravaría los precios de los principales productos de la canasta básica.