Guardar bien una pechuga de pollo puede ayudarte a que dure más días en el refrigerador sin perder frescura ni poner en riesgo tu salud. Aunque parezca sencillo, el tiempo y la forma de almacenamiento hacen toda la diferencia.
Si compras pollo para la semana o cocinas de más para ahorrar tiempo, en Menú te compartimos algunas recomendaciones que te ayudarán a conservarlo correctamente y evitar desperdicio de alimentos.
La duración cambia dependiendo de si está cruda o ya preparada.

Según Gold’n Plump, la pechuga de pollo cruda puede permanecer en el refrigerador entre 1 y 2 días antes de cocinarse. Por ello, si no planeas usarla pronto, lo mejor es congelarla cuanto antes.
En el caso del pollo cocido, EatingWell señala que puede durar 3 a 4 días en el refrigerador, siempre que se almacene correctamente en un recipiente hermético. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, si está mezclado con salsas o en guisos, la duración puede variar según los ingredientes.
Además, el pollo cocido no debe permanecer a temperatura ambiente más de 2 horas (o solo 1 hora si el clima es caluroso), ya que después de ese periodo aumenta el riesgo de proliferación bacteriana.
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La forma en que la almacenas influye directamente en su conservación.
Love Food Hate Waste Canada recomienda mantener el refrigerador entre 0 y 4 °C, y colocar el pollo crudo en la parte más baja para evitar que sus jugos contaminen otros alimentos.
Gold’n Plump, por su parte, sugiere conservarlo en su empaque original o transferirlo a un recipiente cerrado para prevenir derrames y contaminación cruzada.
Para el pollo cocido, EatingWell aconseja usar recipientes herméticos y guardarlo apenas se enfríe ligeramente, sin dejarlo mucho tiempo fuera.
Si no la vas a cocinar dentro de los 1 o 2 días recomendados, congelarla es la mejor opción.
Gold’n Plump, por ejemplo, recomienda envolver cada pechuga individualmente en plástico o papel aluminio, y luego colocarla en una bolsa hermética, retirando el aire para evitar quemaduras por congelación. De esta manera, puede conservarse durante varios meses.
Y, a diferencia de otras carnes, puedes cocinar el pollo congelado o descongelarlo previamente en el refrigerador.
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Aunque esté dentro del tiempo recomendado, siempre revisa su apariencia y olor.
De acuerdo con EatingWell, debes desechar el pollo si presenta:
Si tienes dudas, lo más seguro es no consumirlo.
Conservar correctamente una pechuga de pollo no solo ayuda a que dure más tiempo en el refri o congelador, también protege tu salud y reduce el desperdicio de alimentos.
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