Trump, arrodíllate ante la NFL

El Fondo del Meollo
25/09/2017
00:50
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Hace algunas semanas informaron en el canal de televisión de la NFL que el valor de los 32 equipos de esta liga es de unos 64 mil millones de dólares. Sólo la cotización entre Cowboys de Dallas, Patriots de Nueva Inglaterra y Giants de Nueva York es de 12 mil millones. Una industria enfocada al deporte, pero también deben estar muy agradecidos con los rubros del entretenimiento y textil.

Es tan poderosa la NFL que los equipos, al finalizar su temporada regular, presumen ganancias entre 120 y 290 millones de dólares, y es por mucho la liga más rentable del planeta. Entre Fox, CBS, NBC, ESPN, NFL Network y Yahoo pagan por derechos de televisión y streaming la cantidad estratosférica de 39 mil millones de dólares por nueve años, contrato que finaliza en 2022. Cuando viene el Super Bowl, quien lo transmite cobra hasta 10 millones por un minuto de anuncio comercial.

Solamente algunos datos que hacen ver más estúpido al presidente de Estados Unidos, quien pidió a través de Twitter que los aficionados boicotearan a la NFL, horas después de reclamar por esa misma vía que fueran despedidos los jugadores que se arrodillaran mientras se entona el himno nacional de Estados Unidos.

No tiene idea del lío en el que se metió. Lo que hacen los jugadores es por el trato injusto que reciben minorías en ese país, sobre todo, el rechazo a la violencia policial contra afroamericanos, según han declarado algunos deportistas. Es el país de la libertad y su presidente la intenta coartar desde Twitter, además de fanfarronear que gracias a él fue despedido el ex quarterback de los 49ers de San Francisco, Colin Kaepernick.

Ayer, en la Semana 3 de la NFL, la protesta contra los absurdos de Trump fue conmovedora. En cada campo de la liga donde hubo partido, al entonarse el himno, los deportistas se arrodillaron. Pittsburgh, Tennessee y Seattle, ni salieron al campo para la ceremonia. La NFL le dio una bofetada al presidente de Estados Unidos ante millones de televidentes.

Trump odia al deporte, aunque sea dueño de campos de golf. Antes de este episodio, se metió fuertemente con el baloncesto. Argumentó que Stephen Curry dudó en acudir a la Casa Blanca, como si fuera un niño caprichoso (que lo es) y retiró la invitación a los Warriors de Golden State. Curry tiene el más amplio de los derechos en un ser humano: libertad, y si puso en duda su presencia en Washington fue por no estar de acuerdo con las políticas de un hombre que nadie acepta, más que los grupos racistas.

El deporte es muy importante para Estados Unidos, que no puede permitirse tener a un presidente que ataque a ligas que dan de comer a cientos de miles de personas, crean empleos y son el entretenimiento perfecto para la altísima clase media de ese país. Donald Trump se equivoca todos los días, solamente que ahora se metió con quien no debía, con el querido deporte que sólo reclamó lo que es evidente para muchos.

Gerardo Velázquez de Léon
Con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación, es uno de los periodistas más críticos y directos en el deporte. Auténtico y con la firme convicción de decir la verdad.
 

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