Que el minutero no nos reviente el alma

Javier Vargas

En el juego ciencia, la falta de tiempo suele causar estragos, sobre todo cuando se enfrentan jugadores del mismo nivel. Por eso se recomienda entrenarse en el uso del reloj. Según un artículo del maestro Vasily N. Panov, “No hay deporte que pueda ofrecer ejemplos de altibajos tan inesperados y emocionantes como los que ocurren en los combates de ajedrez. Lo más doloroso es excederse del tiempo en situación claramente superior, en una posición ganadora. La historia nos enseña que cuando el jugador dispone de talento, de la voluntad de luchar y triunfar, le es posible sobreponerse a cualquier factor perjudicial en el sentido deportivo. Y así es posible también vencer la dificultad que tiene para repartir económicamente el tiempo disponible para meditar las jugadas”. En su época, el dramaturgo inglés William Shakespeare (1706- 1790) lamentaba: “Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí”.

Cada ajedrecista tiene un estilo y una manera de manejar el ritmo de juego. La psicología dice que la falta de tiempo es un defecto del carácter. En general, las presiones del cronómetro se deben a una saturación de los procesos volitivos y emocionales que ponen a prueba la actividad mental.

Hay quienes logran hacer del reloj su mejor aliado, y hay quienes se convierten en sus víctimas. Como en la vida real, los ajedrecistas que emplean mal su tiempo durante la partida son los que más se quejan de su brevedad. En el tablero también acurre lo que ha señalado la escritora estadounidense Lisa Alther: “Justo cuando sientes que puedes hacer buen uso del tiempo, ya no te queda tiempo”. Por eso es importante habituarse a meditar a un ritmo razonable. La mejor manera de ahorrar tiempo es no precipitarse, mantener la calma y ser objetivo al momento de valorar y concebir los planes estratégicos. La poeta nicaragüense Michelle Najlis dice: “Hay que cazar segundos/ para que el minutero/ no nos reviente el alma”.

Partida de la séptima ronda del torneo Tata Steel, de Wijk aan Zee, Holanda. Tras una reñida lucha posicional, las negras, conducidas por el actual campeón mundial, toman la iniciativa, obtienen la calidad, crean un peón pasado y vencen.

Blancas: P. Eljanov (2760)

Negras: Magnus Carlsen (2844)

Wijk aan Zee, Holanda, enero 23 de 2016.

Gambito Blumenfeld (Eco E10)

1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cf3 d5 4.g3 Ab4+ 5.Ad2 Ae7 6.Ag2 0–0 7.0–0 Cbd7 8.Dc2 Ce4 9.Af4 c6 10.Cc3 g5 11.Ae3 Cd6 12.b3 Cf5 13.g4 Cxe3 14.fxe3 b5 15.e4 b4 16.exd5 bxc3 17.dxc6 Cb8 18.De4 f5 19.gxf5 exf5 20.Dd5+ Dxd5 21.cxd5 Ca6 22.Tac1 Cc7 23.Ce5 f4 24.Cc4 Td8 25.Txc3 Cxd5 26.c7 Cxc7 27.Axa8 Cxa8 28.e3 Ab4 29.Tc2 Ab7 30.h4 Ae4 31.Th2 Cb6 32.Ce5 fxe3 33.hxg5 Txd4 34.Cg4 Cd5, rinden blancas, 0-1.

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