Mayoría artificial

Rogelio Gómez Hermosillo M.

La mayoría en la Cámara no es suficiente para aprobar leyes, pero coloca la negociación de éstas en posición favorable al PRI

El PRI obtendrá una cómoda mayoría en la Cámara de Diputados con el 29% de los votos. Esto es posible por sus alianzas con el PVEM, el Panal y potencialmente el nuevo partido Encuentro Social (PES), que en total suman el 43% de los votos. Con esa votación, es posible que en conjunto tengan 268 diputados, es decir casi el 54% de la Cámara. Esto es una sobrerrepresentación de más de 10 puntos porcentuales. Juntos logran 52 diputados de más.

Si hubiera representación proporcional pura, la alianza de los cuatro partidos, con el 43% contaría únicamente con 216 diputados. Sin embargo, gracias a la fórmula establecida en la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales las proporciones cambian.

Para repartir los diputados plurinominales, no se cuenta el total de votos emitidos. Para la fórmula de reparto a la votación total se le restan los votos nulos, los de candidatos independientes y no registrados y los votos para partidos que pierden su registro. Al hacer esa resta, y asumiendo que PT y Partido Humanista pierden el registro, el PRI pasa de 29.2% a 32.6% de la votación “válida”. Así en conjunto con sus potenciales aliados (PVEM, Panal y PES), suman ahora 48.2% de la “votación nacional emitida”. Aún así quedan sobrerrepresentados: con el 48% el PRI y sus aliados tendrían casi el 54% de los diputados. Es decir, 28 diputados más de los 241 que corresponderían con esa votación, si se contaran como un solo partido y hubiera representación proporcional exacta.

La solución no es eliminar la representación proporcional. Tampoco el tamaño de la Cámara. Sino evitar la sobrerrepresentación. Quienes propugnan por eliminar diputados plurinominales en la práctica debilitan el sistema de representación y la pluralidad política.

Para tener mayoría, el PRI requiere al PVEM. Este partido se convierte en bisagra indispensable, aunque insuficiente. El PRI y el PVEM juntos llegan a la mitad: 250 diputados. Una mayoría con 268 diputados se logra si se suman ambos, el PES y el Panal. El PRI puede abrirse un pequeño margen al poder acordar con uno o con otro o con ambos. Si sólo suma al Verde y al PES serían 258, si sólo suma al Verde y al Panal serían 260. En ambos casos, son suficientes para evitar negociar con el resto de los partidos.

La mayoría en la Cámara de Diputados no es suficiente para aprobar leyes, pero sí coloca las negociaciones de cualquier Ley en términos muy favorables para el PRI.

La mayoría en la Cámara de Diputados es suficiente para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación. Esto tiene un gran valor para este gobierno. Habrá un recorte de 300 mil millones de pesos en el presupuesto 2016. El margen de aprobar un presupuesto sesgado mediante negociaciones oscuras entre “Verdes” y gobierno es muy grande dada la nueva composición de la Cámara.

Esta nueva composición de la Cámara de Diputados también pone en riesgo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el Coneval, que es la instancia responsable de la medición de la pobreza y de las evaluaciones de los programas sociales. De acuerdo al Dictamen a revisión en el Senado, es la Cámara de Diputados la responsable de nombrar —por sí misma— la nueva integración del Consejo, lo cual puede debilitar y politizar esta institución, que hasta ahora ha sido confiable y seria en su función.

La ciudadanía debe reforzar sus contrapesos. El voto de castigo generó este resultado. Habrá entonces que dejar claro quién toma las decisiones para que no vuelva a suceder que por castigar a un gobierno local corrupto e incumplido se hayan generado nuevos márgenes de corrupción y discrecionalidad para el gobierno federal.

 

Consultor internacional en programas sociales.
@rghermosillo

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