Al 2018: ¿devaluar el presente y sobrevalorar el pasado?

José Carreño Carlón

Cruces de caminos. Los pronunciamientos del presidente Peña Nieto en el aniversario del PRI, y el debate que detonaron con la oposición, hicieron más evidente la lucha abierta por la Presidencia para 2018. Pero más allá de las rutinas excesivamente locales que suelen dominar nuestro periodismo político, llama la atención la similitud de los términos de las luchas por el poder aquí, en Europa, en Estados Unidos. Sea en países más pobres o más ricos, o con mayores o menores tradiciones democráticas.

El denominador común estaría en que buena parte de la población mundial anhela dejar atrás el presente, devaluarlo o aborrecerlo, para buscar consuelo en el pasado o explorar salidas hacia el futuro. Los políticos contendientes por el poder lo saben y tienden a desertar de la zona de riesgo en que se convierte la aceptación del ahora. Pasan a fomentar o explotar la nostalgia por las glorias —probables e improbables— del ayer, o a montarse en los impulsos de construir un mañana deseable. En este punto sobran quienes proponen que en el pasado estaría el futuro más deseable.

Así lo sugirió la semana pasada, para Europa, el título del texto de Simon Kuper en el Financial Times: La política regresa al futuro, si bien el sumario introdujo el matiz de que “vender ahora el presente probablemente funcione sólo en Alemania. En todos los demás países, te presentas ya sea como el pasado o como el futuro”. Pero vengamos a América: el ‘presente’ que defendió Obama hasta enero pasado distaba de verse como aborrecible. De hecho su legado le ha permitido hasta ahora a Trump ofrecer buenos indicadores en sus primeros 45 días de gobierno. Sin embargo, el hoy presidente logró trazar la idea de un presente en decadencia económica y social, amenazado por los productos y los migrantes mexicanos y en grave peligro a manos de los países islámicos.

Nacionalismo nostálgico. A partir de allí fue que Trump invocó un pasado glorioso, que propuso como futuro a alcanzar: “hacer a Estados Unidos grande otra vez”. Y con ello fue que obtuvo los votos de poco menos de la mitad del electorado (suficiente en su sistema para ganar), un sector compuesto por la población menos favorecida y/o la más atrasada (en todos los sentidos). Kuper cita a su colega, también del FT, Gideon Rachman, con su idea del “Nostalgic nationalism”, para concluir que la manera más fácil de ganar votos en estos días es “vendiendo el pasado”, sea con el slogan del Brexit de ‘volver a tomar el control’ (que habría perdido el Reino Unido a manos de la Unión Europea) o con el ya mencionado “Make America Great Again”.

Kuper propone como excepción “viable” al candidato independiente francés en las elecciones de mayo, Emmanuel Macron, porque, dice, está “vendiendo futuro”. (Quizás habría que agregar que su oferta tiene algo de “vender el presente”: sin regateos propone seguir en la Unión Europea, esa construcción de futuro que el nacionalismo nostálgico quiere reventar).

México al 2018. A partir del cumpleaños del PRI se hizo más notable la coincidencia del script de las luchas por el poder en la globalidad y en nuestra localidad. Ante la advertencia del Presidente de que el país está en grave riesgo de retroceso —en alusión a la venta de pasado de López Obrador— surgió puntual el reto de este aspirante a sucederlo: “¡Claro que se quiere regresar al pasado!” Y ejemplificó, entre otras glorias idas, que el petróleo vuelve a ser, como antes, un recurso natural del pueblo y de la nación.

La venta de ese pasado cuenta en su favor con recursos eficaces a partir de lo que han quedado a deber la reformas a aquel pasado de las últimas tres décadas. Y tiene en contra los saldos de la quiebra estruendosa del nacionalismo estatal de cuatro décadas atrás. Mientras que la venta del presente exigirá configurar una oferta convincente de futuro. Pero en el horizonte de la elección de 2018, habrá que agregar inevitablemente la suerte que corran los actuales movimientos en reversa en el planeta.

Director general del Fondo de Cultura Económica

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios