En los primeros días de diciembre el Banco de México (Banxico) publicó los resultados de la encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado. Al igual que otras estimaciones y previsiones realizadas por organismos económicos internacionales, departamentos económicos de bancos que operan en el país, agencias calificadoras y el propio Banxico, las expectativas de crecimiento para 2016 no mejoran y se revisan a la baja los posibles resultados para 2017. Según la encuesta en 2017 el PIB crecerá en 1.72%. Mientras que un mes antes, en la encuesta previa, se estimó un crecimiento de 2.26%. Para Banco de México el pronóstico de aumento del PIB en 2017 se sitúa en un rango entre 1.5% y 2.5%, mientras que la proyección anterior era de un incremento entre 2% y 3%. Acompañando la corrección a la baja en el comportamiento del PIB para este año y el siguiente hay también un cambio importante en el tipo de cambio del peso con el dólar considerado el cierre de 2016 y 2017. De acuerdo con la encuesta de Banxico el cierre en cada uno de estos dos años se estima en 20.78 y 20.89 pesos por dólar respectivamente. En la encuesta correspondiente al mes de octubre las cifras eran menores en algo más de dos pesos en cada caso. En conjunto, el mantenimiento de un crecimiento débil y con tendencia a disminuir y una modificación a la baja en la relación del peso con el dólar configuran un nuevo escenario macroeconómico.

Para muchas empresas y familias las condiciones económicas han empeorado y los hechos que producen esa modificación se mantienen y pueden tener un impacto mayor en los meses siguientes. Según el informe de Moody’s Analytics, subsidiaria de la calificadora Moody’s, en la segunda mitad de 2016 la economía de México se desaceleró. En el corto plazo el crecimiento será limitado, entre otros hechos debido a que el impacto de las reformas estructurales será limitado y las políticas fiscal y monetaria permanecerán ajustadas. Es decir, en materia fiscal se ejecutará una política de ajuste drástico que no se limitará al año próximo. Por lo que concierne a la política monetaria, el alza en las tasas de interés de referencia se mantendrá, posiblemente a un ritmo superior. Si se agrega la disminución en la inversión no hay condiciones para modificar el comportamiento del PIB en el futuro inmediato.

La decisión de la Reserva Federal (Fed) de incrementar en un cuarto de punto porcentual la tasa de interés de referencia en Estados Unidos tiene un impacto inmediato en la política en la materia que ejecuta el banco central de México. El aumento realizado un año y siete reuniones después del primer incremento en casi una década forma parte de un proceso que contempla incrementos futuros. Las proyecciones con las que trabajó el Comité de Mercados Abiertos de la Fed para decidir el alza en la tasa de interés consideran varios aumentos en 2017, hasta situar la tasa en un rango entre 1.25% y 1.5%. En México difícilmente se mantendrán incrementos semejantes. A principios de diciembre del año en curso el diferencial entre las tasas de referencia de México y Estados Unidos era en su rango mayor de 5%. En adelante seguramente aumentará, en tanto no existe otro medio para mantener colocaciones financieras de extranjeros y grandes financieros del país en títulos de la deuda pública de México, con lo que se afectará negativamente al conjunto del crédito en moneda nacional y se encarecerá el costo de la deuda pública. Las inversiones previstas en materia de exploración y extracción de petróleo no llegarán en la cuantía necesaria y menos aún darán resultados antes de cinco años. El tipo de cambio del peso con el dólar mantendrá su comportamiento altamente inestable con la expectativa de una depreciación que no puede ser contenida.

El escenario muestra la profunda incapacidad en el funcionamiento de la economía del país para hacer posible un crecimiento sostenido del PIB superior a 4%. Mucho menos pueden alcanzarse metas mayores que permitan enfrentar la desigualdad social. Todo ello se ha gestado antes del inicio del nuevo gobierno en Estados Unidos. También recuerda acontecimientos que se han producido bajo otras formas y medios hace algunos lustros. El incremento en las tasas de interés en Estados Unidos es un dato que genera profunda inestabilidad en los mercados de dinero y capital en México y pone de manifiesto la incapacidad para financiar el crecimiento de la economía del país en tanto se mantenga el proceso de reformas estructurales en curso.

Departamento de Economía
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa  

Email: vidal.gregorio@gmail.com

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