Cuando el invierno llega, muchos turistas mexicanos voltean a destinos y resorts de esquí en Estados Unidos y Canadá (principalmente), donde la nieve es común y abundante.
Este tipo de lugares, los paisajes y experiencias no son comunes en México, lo que puede puede provocar ciertos errores al momento de planear las vacaciones.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Alexandre Caron, director de ventas de Mont-Tremblant, nos platica cómo evitarlos para disfrutar la experiencia en un destino invernal.

Ubicado en la provincia de Québec, Canadá, dentro del Parque Nacional Mont-Tremblant y las Montañas Laurentinas, Mont-Tremblant es un “destino de experiencia invernal”, explica Caron.
Inaugurado en 1939, es uno de los resorts de esquí más antiguos y reconocidos de Canadá y todo Norteamérica.
Cuenta con una “estación de esquí de clase mundial y todas las actividades invernales: trineos jalados por perros, caminatas con raquetas de nieve, paseogóndolas, motonieves, etc.”.
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Caron destaca su “ambiente muy familiar y su gran accesibilidad, pues es un pueblo muy compacto donde todo se hace a pie”.
Sin necesidad de un auto, puedes llegar a la base de la montaña (a 900 metros del centro), a sus 13 hoteles, a uno de 50 restaurantes, 40 tiendas y su parque acuático.
“Por el estilo del lugar, tienes la impresión de estar en una pequeña localidad de Europa pero en Norteamérica, a tan solo 5 horas y media (en vuelo) de tu casa”, indica.
Caron cuenta que “desde antes de venir, la gente tiene miedo del frío y en realidad no hay mal clima, sino mala ropa”, por lo que aconseja a los turistas mexicanos vestir en capas y adquirir –previo al viaje– la ropa térmica adecuada.
Es indispensable que en tu maleta vaya, al menos, la ‘primera capa’: guantes, gorros, suéteres, pantalones y playeras térmicas e incluso goggles.
Si quieres ahorrar dinero o no cargar tanto en el equipaje, en Mont-Tremblant es posible rentar el resto de aditamentos (regularmente más caros) como botas especiales, chamarras y pantalones de esquí.
“Somos uno de los pocos resorts invernales que ofrece este servicio”, resalta.
Los precios por prenda y por día van de 25 a 40 dólares canadienses ($317 a $508 pesos mexicanos).
Otro de los errores cometidos por turistas, sobre todo por primerizos, es no tomar clases de esquí, asegura Caron.
“Muchas veces la gente toca la nieve por primera vez y esquiar es algo diferente. Es mejor tomar medio día de clase o incluso 3 horas para quitarse el miedo y adquirir técnica”.
En ese sentido, destaca que Mont-Tremblant es el “destino perfecto para empezar, pues se puede esquiar por los 4 lados de la montaña, hay 102 pistas, 3 zonas dedicadas para la gente que está aprendiendo y más de 500 instructores que hablan 12 idiomas, incluido el español”.
Calcula que, en caso de tomar una clase, un principiante puede empezar a esquiar con mayor libertad y disfrutar de las pistas (de su nivel) en menos de un día.
En cuanto a las tarifas, las sesiones grupales van desde los 250 dólares canadienses ($3,181 pesos mexicanos) por día.
Pero la mejor opción, dice, son las clases privadas porque brindan un trato personalizado y permiten avanzar más rápido y con mayor seguridad. En este caso, los precios inician en los 576 dólares canadienses ($7,329 pesos) por un par de horas.
El director de ventas de Mont-Tremblant, Alexandre Caron, menciona que viajar a un destino invernal no se trata de algo ‘sencillo’.
“No son unas vacaciones de playa que requieren reservar un hotel, el vuelo y ya. La nieve y el esquí son diferentes, implican más factores (como la ropa, las clases o las actividades en el sitio) y los mexicanos suelen reservar todo al último momento y por su cuenta”.
Recomienda reservar a través de touroperadores especializados y con experiencia (como Luxus Life) para facilitar el proceso, recibir recomendaciones, trato directo y, en ocasiones, mejores tarifas.
“Reserven con profesionales en contacto con el equipo de Mont-Tremblant para cotizar sin que sea más caro, pues les damos precios más baratos (a los touroperadores) ya que nos ayudan a promover el destino”, finaliza.
Por eso, es bueno comparar precios y no elegir al primero que consultaste.
Además, es importante saber cuáles son los mejores momentos para reservar tu visita, dependiendo de las fechas de alta o baja demanda.
Caron invita a los turistas mexicanos a reservar desde inicios de noviembre o incluso antes, en caso de visitar el resort de esquí en diciembre, especialmente durante Navidad o Año Nuevo (los días de mayor ocupación).
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Considera suficientes 2 ó 3 semanas de anticipación si se planea viajar en enero, febrero (excepto de la segunda a la tercera semana), marzo y abril.
Caron aconseja utilizar el primer día para aclimatarse. “Parece un poco tonto pero es algo distinto, es cuestión de adaptarse (al entorno) e incluso a lo que es la cultura canadiense y la quebequense”.
También recomienda explorar las actividades fuera del esquí. En el caso de Mont-Tremblant, algunas de las más populares son los trineos jalados por perros, el “único casino al que se puede entrar y salir esquiando”, un parque acuático techado y la “caminata nocturna con raquetas de nieve, en la que la gente toma la última góndola del día hacia la montaña, camina con una lámpara por el bosque y llega a una cabaña sin electricidad para tomar cerveza y vino y comer fondue de queso y de chocolate con frutas”.
En relación a la comida, menciona que “a los mexicanos les gustan las experiencias gastronómicas, la comida es importante [...] disfrútenla, prueben de todo y hagan la experiencia aprés-ski (después del esquí) con otro ambiente y en una cultura diferente”.
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