Correr no es un deporte barato, menos aún cuando se trata de completar cinco desiertos de 250 kilómetros cada uno, en un año. La ultramaratonista Tania Carmona solventó los gastos que, en el verano, construyeron el camino para que se convirtiera en la primera latinoamericana en completar el Grand Slam Plus, ya que no cuenta con patrocinadores.

“No nada más necesitas tenis. El Grand Slam Plus implicó viajar bastante en un año. Soy administradora de empresas y me dedico a los inmuebles: Compra, venta y renta. Esto me permite tener una solvencia económica. Lo hice ya que tuve ahorros guardados, porque tampoco soy patrocinada por nadie”, reveló, en entrevista con EL UNIVERSAL Deportes.

Al esfuerzo económico se le suma que, en un ultramaratón, los participantes deben cargar con una mochila donde guardan alimento, agua y equipo para dormir. “Nada de lujos”, porque cada etapa implica un peso adicional que —en el caso de Carmona— cierra en un límite de 11 a 12 kilogramos, razón por la que enfatizó que correr “no nada más” requiere de un calzado deportivo: “Llevas cargando tu alimento”.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]