Cuando el balón comienza a rodar, quedan de lado los números, la historia y la diferencia de plantilla. No siempre gana el mejor. Así es el futbol de caprichoso y mágico.
Sin nada que perder y mucho que ganar, Cabo Verde se presentó en Norteamérica 2026 y empató (0-0) con España en el estadio Atlanta.
Punto histórico para una selección africana que debutó en la Copa del Mundo con mucho ímpetu e ilusión y demostró que nada está escrito.

Como era de esperarse, el equipo de Luis de la Fuente se adueñó, por completo, del balón; sin embargo, no logró reflejar esa superioridad en el marcador.
Los jugadores españoles circularon el esférico a por los carriles laterales e interiores, pero muchos pases eran verticales.
En el último tercio del terreno de juego, donde necesitaban esa chispa de creatividad, se quedaron sin ideas y no conectaron el último pase de manera correcta. Les faltó esa inspiración para romper el cerrojo del rival.
Tampoco se atrevieron a disparar desde fuera del área, salvo Pedri, quien probó en un par de ocasiones, pero sus tiros no tuvieron mayor complicación.
La acción más peligrosa la generó Ferran Torres antes del descanso, con un disparo que estrelló en el larguero.
Segundos después, Mikel Oyarzabal remató de cabeza, pero el arquero caboverdiano Vozinha estuvo atento para estirarse al máximo y mandar el balón a tiro de esquina.
El seleccionador español trató de encontrar soluciones desde la banca, pero ya era demasiado tarde; tardó en reaccionar para mandar a sus futbolistas talentosos que tenía como suplentes.
Lamine Yamal, Nico Williams, Dani Olmo y Mikel Merino ingresaron cerca del final y, al igual que los titulares, se cansaron de intentar romper el cero. La insistencia fue abrumadora a lo largo de los 90 minutos.
Aunque, la frescura y la habilidad con la que cuenta le permitió a La Roja acercarse un poco más a la posibilidad de conseguir la victoria.
Aunque, la representante de África siguió bien organizada, defensivamente, y logró aguantar los embates una y otra vez.
Incluso, en una de las últimas acciones del juego, se quedó cerca de quedarse con los tres puntos, pero Diney Borges no remató de la mejor manera y se perdió la única ocasión que creó para marcar.
El tiempo en el cronómetro se terminó. España fue sorprendida por un Cabo Verde que no tenía nada que perder y que jugó como tenía que hacerlo: siendo eficiente en la zaga.
Los Tiburones Azules rescataron un punto más que valioso en su debut en la Copa del Mundo. Ellos ya ganaron con este resultado y lo que venga es miel sobre hojuelas.
Por su parte, mucho que pensar para Luis de la Fuente y sus dirigidos, quienes se llevaron un empate con sabor a derrota, pero que no por eso ya no tiene la etiqueta de favoritos. El Mundial no se gana o se pierde en la primera jornada.