A los 31 años, con cuatro Juegos Olímpicos en su trayectoria y el reconocimiento como la mejor arquera del continente americano, Alejandra Valencia se ha convertido en una testigo privilegiada del crecimiento de su disciplina. Para la sonorense, cada competencia no sólo ha representado un reto personal, sino una oportunidad para mostrar cómo el tiro con arco mexicano ha ganado prestigio.
Ese avance, asegura, es motivo de orgullo. Es el resultado del trabajo constante y la mayor proyección que el deporte ha alcanzado en los medios de comunicación, un impulso que hoy se refleja en las nuevas generaciones: Jóvenes arqueros que, con calidad y determinación, están listos para seguir llenando de gloria a México.
“Veo a las nuevas generaciones muy bien, tanto en [arco] compuesto como en recurvo. Detrás de nosotros, vienen jóvenes con mucho talento, y esto se debe a la visibilidad que ha tenido la disciplina. Ahora, aparecemos en televisión, y eso ha motivado a que más jóvenes lleguen a los selectivos”, explicó.

La sonorense, quien ratificó su liderazgo dentro del equipo nacional tras sumar 595 unidades en el más reciente selectivo, destacó la entrega de esos nuevos rostros de la disciplina.