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El mundo de la moda está viviendo una nueva oleada de maximalismo: una forma de vestir donde la extravagancia, el color y la presencia se convierten en declaraciones de estilo. Y en el centro de esta explosión estética se encuentra Gucci, la icónica casa italiana que ha sabido reavivar una estética audaz, teatral y profundamente expresiva que marca tendencia.
La propuesta de Gucci —con su nueva colección La Famiglia— ha capturado la atención tanto de la industria como de celebridades globales, demostrando que lo maximalista no es una nostalgia pasajera, sino un nuevo lenguaje de moda que dialoga con el deseo del consumidor de ser visto y recordado.
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La Famiglia: el debut de Demna en Gucci
El lanzamiento de la colección La Famiglia y, más receintemente, su respecitiva campaña, marca un momento clave para la historia reciente de la casa italiana: es la primera colección de Demna como director creativo de Gucci. Un debut que no busca la discreción ni el ajuste gradual, sino una declaración clara de intenciones.
Demna, conocido por su trabajo al frente de Balenciaga, traslada a Gucci su visión provocadora y conceptual, pero reinterpretada bajo el ADN maximalista de la marca. El resultado es una colección cargada de volumen, dramatismo y contraste, donde cada look parece contar una historia distinta, como si se tratara de los miembros de una familia extravagante, poderosa y visualmente imposible de ignorar.
Del romanticismo al impacto visual
La llegada de Demna también representa un cambio radical frente a sus dos antecesores. Mientras Alessandro Michele construyó un Gucci profundamente romántico, barroco y nostálgico —con referencias vintage, siluetas genderless y un maximalismo poético—, Sabato De Sarno apostó por una etapa de transición más sobria, enfocada en el quiet luxury, líneas limpias y una elegancia contenida.
Demna rompe con ambos discursos. Su Gucci no es nostálgico ni silencioso: es directo, teatral y cargado de intención visual. Aquí el maximalismo no es decorativo, sino estructural. Cada prenda está pensada para impactar, provocar y generar conversación.

Exceso, textura y narrativa visual
En La Famiglia, el maximalismo se materializa a través de abrigos con plumas, animal print reinterpretado, trajes oversized, pieles sintéticas, transparencias, jacquards exuberantes y accesorios exagerados. Las proporciones juegan un papel clave: hombros amplificados, capas superpuestas y siluetas que se sienten casi escultóricas.
La paleta cromática oscila entre tonos intensos, negros profundos, rojos dramáticos y detalles metálicos, reforzando esa sensación de opulencia contemporánea. No se trata de combinar por combinar, sino de crear una identidad visual poderosa, donde cada pieza funciona como símbolo de carácter y presencia.

El resultado: una narrativa visual que provoca emoción, conversación y, en muchos casos, deseo. En un mundo saturado de estética neutra, el maximalismo liderado por Gucci ofrece una alternativa vibrante y memorable.
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