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Dolly Parton: recordamos sus looks más icónicos y su gran estilo

Tras la muerte de Dolly Parton a los 80 años, recordamos los looks que hicieron de su estética una de las más reconocibles de la música

Dolly Parton, recordamos sus looks más icónicos. Foto: AP
25/08/2026 |14:02
Abril Macias
Reportera de De ÚltimaVer perfil

Hay personas que siguen las tendencias y hay otras que construyen un universo propio. pertenecía, definitivamente, al segundo grupo. La cantante, compositora y actriz estadounidense murió este 25 de agosto a los 80 años, dejando una trayectoria de casi seis décadas y una imagen que, desde mucho antes de que existiera el concepto de “personal branding”, ya era imposible de confundir.





Cabello rubio de proporciones imposibles, labios definidos, uñas largas, tacones altísimos, siluetas ceñidas, escotes, pedrería y mucho, muchísimo brillo. El estilo de Dolly Parton nunca buscó pasar desapercibido y quizá ahí estuvo precisamente su mayor encanto: nunca intentó reducirse para encajar.

Dolly Parton. Foto: Instagram @dollyparton

Su fascinación por el glamour comenzó desde pequeña, cuando creció en Tennessee, en una familia de 12 hermanos y con pocos recursos. Sin acceso a televisión, cine o revistas, encontró inspiración en una mujer de su pueblo que llevaba el cabello rubio muy voluminoso, labios y uñas rojas, tacones y ropa ceñida. Aquella imagen se quedó con ella y terminó convirtiéndose, con los años, en parte de la Dolly que decidió construir.

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Dolly Parton y la estética que convirtió en firma

Antes de tener grandes presupuestos para vestirse, Dolly ya experimentaba con su imagen. Llegó a utilizar mercurocromo para pintarse los labios, cerillas usadas como eyeliner y madreselva como perfume, mientras buscaba maneras de conseguir más volumen en el cabello. Cuando finalmente llegaron las pelucas, se convirtieron en uno de sus grandes aliados de belleza.

Y es que el cabello no era un detalle secundario. Las pelucas rubias, cada vez más voluminosas, se convirtieron en uno de los elementos esenciales de su identidad visual. La propia Parton explicó a Vogue que comenzó a utilizarlas porque decolorar y cardar su cabello todos los días podía dañarlo; así podía tener distintos looks sin enfrentarse a un bad hair day.

Cabello rubio y labial rojo. Foto: Instagram @dollyparton

Su ropa seguía la misma lógica. Colores intensos, prendas ajustadas, tacones, cristales, lentejuelas y siluetas que enfatizaban su figura fueron construyendo una estética que ella misma nunca quiso suavizar. De hecho, Parton contó a Vogue que siempre se sintió atraída por el color, las prendas ceñidas y todo aquello que se viera diferente a lo que llevaba el resto.

El look de “Jolene” que se volvió inolvidable

En 1974, cuando Dolly estaba a punto de lanzar uno de los grandes éxitos de su carrera, apareció en la portada de Jolene con un mono de rayas azules y blancas acompañado de una chaqueta de grandes mangas, diseñado por Lucy Adams, la mujer que confeccionaba su ropa.

Este look representa también una de las constantes de su estilo: incluso después de alcanzar la fama, Dolly no dependió exclusivamente de grandes firmas. Durante buena parte de su carrera confió sus atuendos a las modistas que conocía a través de su trabajo.

Jolene. Foto: Instagram @dollyparton

El vestido rosa de su primera premiere

Para su primera película, 9 to 5, Dolly Parton compartió pantalla con Jane Fonda y Lily Tomlin. Para la premiere, quiso sentirse realmente elegante y recurrió a Ann Roth, quien había diseñado el vestuario de la cinta.

El resultado fue muy Dolly: un vestido largo de encaje rosa, con un pronunciado escote sin tirantes, acompañado de un abrigo de plumas también rosa. Años después, Parton recordó aquel momento como la primera vez que sintió que estaba realmente bien vestida y a la moda.

Los excesos de los años 80

Durante finales de los 80, la imagen de Dolly se volvió todavía más grande. Para sus programas de televisión Dolly Variety Show y Saturday Night Live, trabajó con Tony Chase, quien apostó por llevar al máximo las proporciones: hombreras, volumen en el cabello, tachuelas, brillos, volantes, colores y cortes llamativos. En Dolly, la fórmula de “menos es más” simplemente no aplicaba. Su armario parecía operar bajo otra regla: si vas a hacerlo, hazlo en grande.

Los brillos nunca podían faltar en los looks de Dolly Parton. Foto: Instagram @dollyparton

El glamour country que llegó hasta los 90

Durante los años 90, su estética llevó todavía más lejos algunos de sus códigos característicos: el rubio se volvió más intenso y el maquillaje también adquirió mayor protagonismo. Su imagen estaba construida alrededor del exceso, pero lejos de intentar corregirlo, Dolly lo convirtió en parte de su identidad.

Ella misma explicó que no quería bajar el tono de su imagen cuando le sugirieron hacerlo. Su apuesta fue mantenerse fiel a la mujer que había decidido ser y dejar que su trabajo hablara por ella.

El jumpsuit de pedrería con el que conquistó Glastonbury

Uno de sus looks más memorables llegó décadas después, en 2014, cuando Dolly se presentó en Glastonbury. Para el festival eligió un jumpsuit blanco diseñado por Steve Summers, decorado con pedrería y transparencias.

El look conservaba todo el glamour que caracterizaba a la cantante, pero también estaba pensado para permitirle moverse sobre el escenario. El resultado fue una versión completamente Dolly del uniforme festivalero.

Más brillo, más Dolly

En 2023, Vogue reunió algunos de los looks más importantes de su trayectoria en Behind the Seams: My Life in Rhinestones, un libro dedicado precisamente a la relación entre la vida de Parton y su vestuario. Entre las piezas aparecen creaciones para alfombras rojas y películas de diseñadores como Bob Mackie, Ann Roth y Lucy Adams, además de una gran cantidad de cristales y pedrería.

Behind the Seams: My Life in Rhinestones de Dolly. Foto: Instagram @dollyparton

Pero quizá lo más interesante de su estilo no está en una prenda específica, sino en la seguridad con la que la llevaba. Dolly no buscaba verse como alguien más. Su estética estaba hecha de todo aquello que le gustaba: brillo, color, tacones, volumen y siluetas que resaltaban sus atributos.

Incluso las reglas que compartió con Vogue lo dejan claro: no seguir tendencias, vestirse de acuerdo con las propias fortalezas, encontrar inspiración en lugares inesperados y entender el poder de una buena peluca.

Dolly Parton entendió algo que hoy parece una de las grandes lecciones de estilo: la moda funciona mejor cuando deja de ser un intento por encajar y se convierte en una forma de decir quién eres. Y si algo hizo Dolly durante toda su vida fue decirlo a todo volumen, entre cristales, tacones, cabello XL y muchísimo brillo.

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