El diseñador tapatío Abel López fue el encargado de clausurar la edición 84 de Intermoda con “Epipelágica”, una colección que se mueve entre la sofisticación aristócrata, la feminidad estructurada y una profunda carga emocional, acompañada por la Orquesta Típica de Jalisco tocando en vivo, un elemento que elevó la experiencia sensorial del desfile.
Fundada en 2013, Abel López es una firma de lujo ready to wear para dama que ha construido su identidad a partir de siluetas elegantes, líneas definidas y una estética ligeramente futurista. Cada pieza es confeccionada en su atelier de Guadalajara por artesanos especializados, en producciones limitadas que refuerzan el carácter exclusivo y sustentable de la marca.
Inspirada en una de las capas del océano, "Epipelágica" toma su nombre de ese espacio donde aún existe luz, movimiento y vida. Así lo explica el propio diseñador: “Es una colección muy sofisticada, con aires aristócratas y detalles muy artesanales, que busca evocar la parte femenina incluso en piezas que podrían ser masculinizadas”.

La emoción que atraviesa la colección es clara. Cuando se le pidió definirla en una palabra y una emoción, Abel no dudó: nostalgia. Una nostalgia que no se traduce en pasado, sino en introspección, identidad y diversidad.
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Sobre la pasarela de Intermoda 84 desfilaron piezas que dialogan entre lo urbano y lo etéreo. Lino, sedas, algodones, denim y materiales rompevientos se convierten en elementos de cotidianidad reinterpretados desde el lujo. Las siluetas apuestan por una feminidad estructurada, con cortes asimétricos, pantalones wide leg, faldas de longitudes extremas y bermudas veraniegas combinadas con zapatillas deportivas o stilettos.
Los cinturones que marcan la cintura, una constante en la marca, refuerzan esa silueta arquitectónica que caracteriza a Abel López. La paleta cromática se mueve entre blanco, negro, azul y denim, con el rojo como protagonista absoluto en accesorios y calzado, aportando fuerza visual y carácter.
Uno de los puntos más comentados de la pasarela fueron los accesorios. Flores marinas, movimientos que evocan corales y burbujas elaboradas en vidrio soplado, creadas en colaboración con el artesano tapatío Doze.mx, aportaron una dimensión escultórica a los looks.
“Fue una mancuerna muy natural. Pensé que hacía perfecto sentido con la colección y ahí estuvo la magia”, explicó el diseñador.
En una industria acostumbrada a estandarizar cuerpos y edades, Abel López decidió romper con lo habitual al incluir en pasarela a mujeres mayores: “Todos los cuerpos son importantes, todas las personalidades son importantes. Seguimos vivos, seguimos vigentes y podemos seguir siendo propositivos”.
Cada look, lejos de representar una sola narrativa, construyó su propio arquetipo. “Todos cuentan una historia distinta”, afirmó Abel, reforzando la idea de que la moda también es un reflejo de la diversidad emocional y humana.
Con Epipelágica, Abel López no solo cerró Intermoda 84, sino que ofreció una experiencia completa donde moda, música y emoción se encontraron en un mismo escenario. La presencia en vivo de la Orquesta Típica de Jalisco aportó una carga cultural y simbólica que conectó la propuesta contemporánea del diseñador con las raíces del estado.
Un final sólido, sensible y profundamente mexicano para una edición que volvió a demostrar que la moda hecha en México tiene voz propia.
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