Confabulario

PISA y la comprensión lectora

Los resultados del estudio internacional aplicado en 2025 se conocerán el 8 de septiembre y permitirán medir el desempeño de los estudiantes en distintas áreas, como la comprensión lectora, uno de los principales rezagos educativos en México. En tanto, Mexicanos Primero impulsa una campaña por la comprensión lectora

La prueba PISA de 2022 señala que el 47% de los estudiantes mexicanos de 15 años no alcanza el nivel mínimo de competencia en lectura. Especial.

Este próximo martes 8 de septiembre se darán a conocer los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, mejor conocido como evaluación PISA, que lleva a cabo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE. Se trata del estudio de 2025, en el que participaron 91 países de todo el mundo.





A pesar del rechazo inicial de nuestras autoridades educativas, México terminó participando, a regañadientes, solo gracias a la presión social que se generó en su momento. El Secretario de Educación, Mario Delgado, declaró en octubre de 2025, al referirse a la prueba PISA, que “compararnos internacionalmente con pruebas estandarizadas no nos sirve de nada”.

Sin embargo, el consenso en todo el mundo es que PISA es el mayor y más importante esfuerzo internacional para la evaluación educativa. La relevancia de evaluaciones educativas estandarizadas y adecuadas, es que permiten establecer políticas públicas pertinentes en torno a la educación. Sin evaluaciones apropiadas, no hay manera de mejorar; es como ir navegando a la deriva, sin brújula que nos indique el camino.

Club El Universal

El prestigiado investigador educativo Eduardo Andere nos recuerda que, “para México, la participación en PISA es crucial, pues es el único instrumento con el que contamos para evaluar la educación y la política educativa del país, ya que tanto AMLO como Sheinbaum han cancelado otras evaluaciones comparativas y de rendición de cuentas tanto nacionales como internacionales.”

Es pertinente recordar que en México contábamos con un organismo autónomo para la evaluación educativa: el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, INEE. Sin embargo, el 9 de mayo de 2019 la (contra)reforma constitucional en materia educativa eliminó de un plumazo al INEE, al abrogar la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Ante el rechazo de nuestras autoridades educativas a las evaluaciones, que consideran discriminatorias, el profesor universitario Jorge Javier Romero escribió recientemente que “en un mundo que conserva la desagradable costumbre de exigir conocimientos, la Nueva Escuela Mexicana acaba siendo una trampa que reproduce la desigualdad”.

La buena noticia de la publicación de los resultados de la prueba PISA 2025, es que volverá a poner a la educación en el centro de la discusión pública. Los destacados investigadores Sylvia Schmelkes y Carlos Mancera nos explican en un brillante documento que se ha dado a conocer en días pasados, que “una sociedad democrática debe deliberar permanentemente sobre la educación que desea para sus niñas, niños y jóvenes. Sin embargo, existen momentos en los que esa conversación adquiere una relevancia especial. La publicación de los resultados de PISA 2025 será, previsiblemente, uno de ellos”.

En este documento, Sylvia y Carlos proponen un modelo objetivo y sin sesgos políticos, para prepararnos a recibir e interpretar los resultados de PISA, bajo la premisa de que “No hay educación integral sin aprendizajes fundamentales.”

En ese sentido, uno de los aprendizajes más importantes es sin duda la comprensión lectora, porque ésta es la puerta de entrada para todos los demás aprendizajes, incluyendo ciencias y matemáticas. Con mucha frecuencia, cuando los jóvenes reprueban matemáticas, no es que no sepan álgebra, sino que no comprendieron el problema.

La situación es alarmante. De acuerdo con datos del Banco Mundial, el 48% de los niños en los últimos años de educación primaria en México no comprende lo que lee. De manera coincidente, la prueba PISA de 2022 señala que el 47% de los estudiantes mexicanos de 15 años no alcanza el nivel mínimo de competencia en lectura.”

Por ello resulta tan bienvenida, como una bocanada de aire fresco, la campaña de Mexicanos Primero por la comprensión lectora en México. El lema es que “sin comprensión lectora, no hay aprendizaje”. La campaña será presentada el martes 1 de septiembre.

La Dra. Maryanne Wolf nos explica en su apasionante libro Lector, vuelve a casa: Cómo afecta a nuestro cerebro la lectura en pantallas, que: “Los seres humanos no nacieron para leer. La adquisición de la alfabetización es uno de los logros epigenéticos más importantes del Homo Sapiens.”

Y continúa diciendo que: “En tan solo seis milenios, la lectura se convirtió en el catalizador transformador del desarrollo intelectual tanto en individuos como en culturas alfabetizadas. La calidad de nuestra lectura no solo refleja la calidad de nuestro pensamiento, sino que es nuestro camino más conocido para desarrollar nuevas vías en la evolución cerebral de nuestra especie.”

La destacada investigadora del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Guadalajara y eminente autora de Hogrefe México (antes Manual Moderno), Esmeralda Matute, nos dice que:

“La lectura serial (descifrar palabras) no se parece, a nivel cerebral, casi en nada a la lectura natural (comprensión lectora). Son dos tareas completamente diferentes. Una cosa es la lectura serial de palabras y otra muy diferente es leer textos como se debe. Para leer de manera correcta, para comprender, necesitamos, entre otras cosas, memoria, atención, razonamiento y las funciones ejecutivas del cerebro.

“Lo más importante no es el número de neuronas, sino cómo las tenemos conectadas. La alfabetización propicia el desarrollo de diferentes capacidades cognitivas y de las capacidades metalingüísticas. También cambia la organización cerebral relacionada con el lenguaje y la cognición. Al leer se activan muchas funciones cognitivas”.

La hipótesis final de la Dra. Matute es que: “La lectura influye en la construcción del pensamiento.”

Carlos Mancera y Sylvia Schmelkes nos dicen que “en una sociedad plural es improbable que exista un acuerdo completo sobre todos los fines de la educación o sobre todas las decisiones de política educativa. Sí parece posible, en cambio, construir acuerdos alrededor de una convicción más elemental: que todas las niñas, niños y jóvenes tienen derecho a desarrollar los aprendizajes fundamentales que les permitan seguir aprendiendo durante toda la vida y ampliar sus oportunidades de desarrollo”.

Y para que las niñas y niños puedan desarrollar los aprendizajes fundamentales, es necesaria la comprensión lectora. No hay otra manera.

Eduardo Andere afirma que “PISA no es una prueba neoliberal, conservadora, de izquierda o de derecha, ni del norte ni del sur global.” Estoy de acuerdo. Veamos qué resultados arroja esta última evaluación y, lo más importante de todo, es que actuemos en consecuencia. Si salimos mal evaluados, no servirá de nada descalificar la prueba “como un ejercicio de europeos para europeos”.

Puede no gustarnos la imagen en el espejo, pero la respuesta no debe ser, en un acto de berrinche, romper el espejo, sino hacer un ejercicio objetivo y humilde de introspección a fin de corregir el rumbo.