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La memoria visual del futbol a través del archivo Casasola

A través de tres generaciones de fotógrafos, los Casasola registraron el origen y la evolución de este deporte en México, desde sus raíces en Pachuca hasta la primera Copa del Mundo en 1970

La tribuna del Estadio Parque Asturias incendiándose, en un partido Asturias vs. Necaxa. Autor: Ismael Casasola, 26 de marzo de 1939. Colección Casasola Fotografía. Crédito: Cortesía Colección Casasola Fotografía
07/06/2026 |01:10Abida Ventura |
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El humo empieza a cubrir la cancha. Desde la tribuna llueven objetos. Los jugadores emprenden la retirada del terreno de juego. La imagen nos traslada al 26 de marzo de 1939, en el desaparecido Estadio Parque Asturias. Ese día, Necaxa y Asturias, dos de los clubes más populares de entonces, disputaban el encuentro que definiría el campeonato de ese año en el recinto ubicado sobre la actual calzada Chabacano. Pero aquella fiesta futbolera derivó en un incendió que terminó por devorar aquel estadio con tribunas de madera.





Esa imagen que da cuenta de los primeros indicios de ese incendio es uno de los tesoros que resguarda el Archivo Casasola, uno de los acervos fotográficos más completos sobre la vida cotidiana y social de México en el siglo XX. Además de las conocidas postales de las soldaderas y los caudillos de la Revolución Mexicana, esta colección resguardada en la Fototeca Nacional del INAH también contiene imágenes que dan cuenta de los orígenes y la evolución del futbol en México.

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El portero inglés Gordon Banks disputando un balón por lo alto con “Pelé”. Autor: Juan Manuel Casasola, 7 de junio de 1970. Colección Casasola Fotografía. Crédito: Colección Casasola Fotografía

Aquella fotografía del Estadio Parque Asturias es parte de una serie que Ismael Casasola capturó aquel trágico día en el que el fuego consumió ese recinto que era uno de los más grandes de la época, con capacidad para casi 22 mil personas. Un evento que, además, marcó un parteaguas en la arquitectura de los estadios, ya que, a partir de entonces las tribunas de madera comenzaron a sustituirse por las de concreto.

“Lo que sucedió es que jugaba el Necaxa contra el Asturias, que era el equipo local. La afición, argumentando que habían lastimado a su jugador estrella, Horacio Casarín (Necaxa), y que además habían marcado un penal que supuestamente no era, empezó a protestar en las tribunas, a prender periódicos con cerillos y a aventarlos hacia la cancha. Imagínate lo que ocasionó en un estadio de madera”, relata en entrevista Adrián Casasola, director de Casasola Fotografía, empresa fundada en 1971 dedicada a la difusión y venta de imágenes históricas de ese acervo.

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Cancha del Club Athletic Reforma y al fondo, El Castillo de Chapultepec. Autor: Agustín Víctor Casasola, circa 1910. Colección Casasola Fotografía. Crédito: CORTESÍA Colección Casasola Fotografía

El también curador y bisnieto de Agustín Víctor Casasola, reconocido fotógrafo de la Revolución Mexicana, refiere que en la colección también hay tomas panorámicas que dan cuenta de la dimensión de aquel incendio que en menos de 3 horas consumió el estadio. De ese mismo recinto, hay otras postales de partidos que se jugaron ahí desde 1936.

Una mirada a este valioso acervo fotográfico permite trazar la historia del futbol en el siglo XX, desde los primeros partidos y clubes en Pachuca, considerada una de las cunas de este deporte en México, pasando por la construcción del Estadio Azteca a principios de 1960, hasta el primer Mundial de 1970 y el Mundial Femenil de 1971. Todo esto visto a través de la lente de tres generaciones de esta dinastía de fotógrafos: Agustín Víctor Casasola Velasco (1874-1938), Ismael Casasola Zapata (1902-1964) y Juan Manuel Casasola Tezcucano (1937-1984).

Algunas de las fotografías más tempranas del archivo sobre este deporte son fotos de estudio que Agustín Víctor Casasola, el iniciador de esta dinastía, tomó en 1915 a integrantes del Club Pachuca, considerado el equipo más antiguo en el país, fundado en 1892.

Una revisión más reciente al acervo ha dado origen a diversas exposiciones que se exhiben de manera paralela en galerías y museos en el marco de la Copa Mundial de Futbol 2026. Una de ellas es El Futbol en la Ciudad de México: 1910-1971, instalada en vitrinas de la estación Barranca del Muerto de la Línea 7 del Metro, que reúne 39 fotografías; otra exposición es Fútbol: el deporte que nos une 1910-1970, que abrió el 4 de junio en el Centro Asturiano de México. La firma de los Casasola también protagoniza Del paste al poste. El futbol en México, en el Museo del Caracol.

En la muestra que se exhibe en Barranca del Muerto, la historia del futbol dialoga con el desarrollo de la ciudad, detalla Adrián Casasola: “Hay fotografías de otros deportes que se jugaban en México a principios del siglo XX, el tenis, golf, atletismo e incluso el cricket. Una época donde todavía no se le daba tanta importancia al futbol y ahí aparecen las primeras canchas, los primeros estadios que fueron de inmigrantes españoles, como el Club Asturias y el Club España”. En las postales de esas primeras canchas también se distinguen espacios públicos y transformaciones arquitectónicas que acompañaron el crecimiento de la ciudad, como una bucólica imagen que registra los alrededores del antiguo Club Atlético Reforma, hoy Deportivo Chapultepec, con el Castillo de Chapultepec como telón de fondo.

En esta revisión de fotografías, el curador también ha tenido la oportunidad de sacar a la luz algunas fotografías inéditas que su padre, Juan Manuel Casasola Tezcucano, tomó durante el Mundial de 1970 en el Estadio Azteca. “Hay una fotografía inédita de un gol de México contra Bélgica. Hay otra secuencia de Brasil contra Italia y otra de México contra Rusia que nunca se habían publicado”, dice.

Estas imágenes, ya en color, conforman una valiosa memoria visual de algunos de los eventos deportivos más importantes del país en aquellos años: el Mundial de 1970 y los Juegos Olímpicos de 1968. Hijo de Ismael Casasola, Juan Manuel siguió los pasos de su padre. Al terminar sus estudios, comenzó a trabajar en el laboratorio familiar y a salir a las calles con su cámara. “Desarrolló su propio estilo y se inclinó por la fotografía de arquitectura. Posteriormente empezó a cubrir deportes”, recuerda su hijo.

Más adelante, contratado por el Comité de los Juegos Olímpicos de México 1968, el fotógrafo registró puntualmente el proceso de construcción de los recintos deportivos y las competencias de ese evento. Años más tarde, fue contratado por la Federación Mexicana de Futbol para fotografiar la obra de construcción del Estadio Azteca y las otras sedes mundialistas en el país. Fue así como tuvo la oportunidad de capturar secuencias de jugadas icónicas de ese primer mundial realizado en territorio mexicano.

“Tenemos la cobertura de los partidos más importantes, los de México y el famoso partido del siglo entre Italia y Alemania; la final entre Brasil e Italia”, cuenta Adrián Casasola.

Sin embargo, muchas de esas fotografías sólo fueron publicadas en medios extranjeros, por lo que en México no son tan conocidas. “En el Metro exhibimos unas fotografías que publicó un diario de deportes en Alemania que se llama Kicker Sportmagazin. Son fotos que tomó mi padre en ese Mundial y que tuvieron más difusión fuera de México. Hay incluso gente del periodismo deportivo que me ha dicho que no las conocía, como una secuencia de Pelé metiendo un gol de cabeza”.

Mientras estas fotos inéditas se pueden ver en Barranca del Muerto, en el Centro Asturiano de México las fotografías de los Casasola dan cuenta de la creación de los primeros clubes atléticos de principios del siglo XX, entre ellos el Club de Futbol Asturias, que se convirtió en el primer campeón del fútbol mexicano y tuvo sus momentos de gloria, como tener su propio estadio, el Parque Asturias cuyo destino fue sellado por aquel incendio de 1939. “Ahí exhibimos fotografías del incendio. También tenemos unas panorámicas para ubicar dónde estaba el estadio, son unas fotos aéreas en las que se puede ver el área de Chabacano, donde sólo se ve el estadio y alrededor unos arbolitos y unas cuantas calles”, refiere Adrián Casasola.

Futbol y vida cotidiana

Otras postales sobre la historia del futbol desde la mirada de los Casasola se podrá ver hasta septiembre en la Galería de Historia, Museo del Caracol, en la exhibición Del paste al poste. El futbol en México, compuesta por 35 fotos de finales del siglo XIX y principios del XX provenientes de la Fototeca Nacional del INAH.

Pavel Ignacio Luna Espinosa, jefe de Investigación y Difusión de la Galería de Historia, dice en entrevista que la exposición es una especie de historia paralela del futbol mexicano, es decir, no la de los grandes triunfos ni la de las figuras legendarias, sino la de los procesos sociales, urbanos y culturales que acompañaron su desarrollo. La muestra, dice, apuesta por “pequeños detonadores de la memoria” que permiten al visitante descubrir cómo el deporte se entrelaza con la vida cotidiana y con la transformación del país.

En esas fotografías se puede ver el vínculo entre el origen del futbol y el proceso de industrialización de México. “No puedes entender la historia del fútbol, si no entiendes los intentos de industrialización del país que vienen del siglo XIX”, comenta Luna Espinosa al recordar que fueron las migraciones británicas, ingleses y escoceses llegados al país para trabajar en actividades industriales y mineras, las que introdujeron el deporte. Por eso, el recorrido comienza con la formación del Club Pachuca, considerado el primer equipo mexicano, y continúa con imágenes de clubes pioneros como el Reforma, fotografiado en un campo rudimentario con la recién construida Columna de la Independencia al fondo.

Las fotografías permiten observar cómo este deporte se desarrolló al mismo tiempo que la ciudad y cómo los equipos ingleses fueron cediendo protagonismo ante clubes españoles como Asturias y España, protagonistas de buena parte de la vida futbolística de las décadas de 1920 y 1930. El recorrido concluye evocando otro capítulo fundamental: el Mundial Femenil de 1971, torneo que no fue reconocido oficialmente por la FIFA, pero que ha sido uno de los momentos más emblemáticos del futbol en el país.