Doha, Qatar.—La edición inaugural del se muestra como una plataforma, una gran ventana de diálogo y exhibición para el de la región MENASA (Oriente Medio, Norte de África y Sur de Asia). A través de un circuito de galerías que puede explorarse con facilidad en el Doha Design District y el M7 en el centro del Msheireb Downtown Doha. Ahí puede verse la obra de 84 artistas internacionales y 87 galerías.

No es sólo lo más representativo del arte de la región o la obra de Gabriel Orozco, Abraham Cruzvillegas y Solange Pessoa, notorias desde el contexto latinoamericano, o de la multidisciplina que pasa por el videoarte, la instalación y el performance, sino del camino para que este año Qatar tuviera su edición inaugural de Art Basel.

“Durante mucho tiempo, no puedo decir cuántas ferias de arte se acercaron a nosotros con la intención de estar aquí. Nunca sentimos que fuera el momento adecuado”, afirmó la jequesa Al-Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al-Thani, de Qatar Museums.

Entrada al Doha Design District, donde exhiben algunas de las galerías que se presentan en Art Basel Qatar. Foto: artbasel.com
Entrada al Doha Design District, donde exhiben algunas de las galerías que se presentan en Art Basel Qatar. Foto: artbasel.com

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En el panel inaugural “Leaders of Change: How is patronage shaping new art ecosystems?”, la jequesa destacó que 2026 es un año importante: “Con el excedente de talento y la creciente escena de galerías que teníamos aquí, consideramos que era el momento de acercar la industria al talento, porque así impulsaremos la diversificación económica”.

Por su parte, Noah Horowitz, CEO de Art Basel, dijo: “Ha habido un gran enfoque en la adquisición de inversiones y arte de las familias más importantes, las autoridades museísticas y los ministerios culturales. Es esencial que eso continúe”. Por lo que mencionó la importancia de los mercados y audiencias globales.

De entre cientos de obras exhibidas, una muestra mínima podría enmarcar a Ali Cherri, que presenta la galería Almine Rech (una de las obras más llamativas es un animal que parece extraído del imaginario de un sueño); School Play, de Charles Ray, la escultura de un niño del color del acero, que se basa en el arte romano y lo adapta al presente. Las obras de Picasso, Basquiat, Christo y Marwan —Picasso y Basquiat aglutinan grandes grupos de gente, que se acerca, toma fotos; los embalajes y barriles de Christo, presentados por Gagosian Gallery—; el trabajo de Anicka Yi, que remite a naturalezas muertas minerales, formación como corales, figuras cristalizadas a través de los siglos; los modelos para una tumba de Arthur Rimbaud hechos por Siah Armajani.

Gagosian Gallery presenta los embalajes y barriles creados por el artista Christo. Foto: José Quezada / EL UNIVERSAL
Gagosian Gallery presenta los embalajes y barriles creados por el artista Christo. Foto: José Quezada / EL UNIVERSAL

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La pluralidad de voces o posibilidades que se muestran en cada pabellón se reflejan, a su vez, en la pluralidad del público que se aglomera: de Dubái, de Londres, de Nueva York; decenas de personas van y vienen por todo el sitio. El diseñador inglés AB Rogers destaca lo práctico que es cruzar el circuito y la facilidad para poder explorarlo.

“Nuestro primer foco es hacer esto un éxito, ayudar a elevar y ampliar el interés y el conocimiento de los artistas de la región. Pero también traer audiencias internacionales. Está la increíble instalación de Abraham Cruzvillegas, la obra de Gabriel Orozco y artistas como Solange Pessoa. Crear diálogos interculturales es lo central de nuestra misión en Art Basel”, dice Horowitz.

En el corredor peatonal Sikkat Al Maiz, que sirve como intersección para cruzar del Doha Design District al M7, se encuentra Untitled Pending Self Portrait Looking For Pearls On a Phone Call (with some pink and green secrets, del mexicano Abraham Cruzvillegas. Un túnel del que cuelgan ventiladores, simulaciones de objetos que no existen y deconstruyen lo mexicano a partir de otros objetos; recrean matracas, juguetes, instrumentos musicales hechos con canastas, jaulas, pedazos de madera o metal pintados en verde y rosa.

Untitled Pending Self Portrait Looking For Pearls On a Phone Call (with some pink and green secrets), de Abraham Cruzvillegas. Foto: José Quezada / EL UNIVERSAL
Untitled Pending Self Portrait Looking For Pearls On a Phone Call (with some pink and green secrets), de Abraham Cruzvillegas. Foto: José Quezada / EL UNIVERSAL

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Mónica Manzutto, de la galería kurimanzutto, que presenta obras de la serie The Samurai Tree, de Gabriel Orozco, menciona que llevan varios años trabajando en la región.

La presencia de artistas mexicanos en Art Basel Qatar es, dice, una forma de continuar un trabajo que inició hace algunos años.

Cada lugar de la región MENASA tiene sus propias especificaciones y necesidades, y sin afán de generalizar, Manzutto aplaude el interés de apertura y creación de conexiones.

Horowitz retoma la palabra: el modelo Art Basel Qatar es distinto, adecuado para su contexto y la región. No querían crear la misma experiencia que se vivió en Miami Beach, Hong Kong o incluso París. Uno de los objetivos centrales es, además, la creación de una estructura comercial sostenible más allá de esta primera edición, con miras a largo plazo.

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