El día que el Tribunal Electoral se pegó un tiro en el pie

Raúl Rodríguez Cortés

Apenas conocida la resolución del Tribunal Electoral que ordenó al INE registrar a Jaime Rodríguez El Bronco como candidato presidencial independiente, el reconocido constitucionalista Diego Valadés consideró que “infringir la ley y quedar impune es muy grave, pero infringir la ley y recibir un premio, es alarmante”.

Más tarde, otro hombre de leyes y colaborador de este diario, Ignacio Morales Lechuga, preguntó: “¿Qué pasa con el TEPJF y las autoridades electorales que suben a candidatos tramposos a las boletas? No es un mensaje de honestidad el que proyectan”.

El hecho es que con cuatro votos a favor y tres en contra, los magistrados electorales consideraron que el INE violó el derecho de audiencia del ex gobernador de Nuevo León (lo que por cierto puso en duda con notable claridad la presidenta del tribunal, Janine Otálora al razonar su voto en contra), argumento “garantista” en que se fundamentó el fallo de incluirlo en la boleta. Algo muy parecido —y ya me dirán los que saben de estas cosas si me equivoco— a aquellos de las violaciones al debido proceso con los que se ha dejado en libertad a narcos o a secuestradores como la francesa Florence Cassez.

Pero tan deshonesta y alarmante como esta decisión del TEPJF es la que, semanas antes, tomó el INE al registrar la candidatura independiente de Margarita Zavala, porque ella también hizo trampas en la recolección de firmas, pero no tantas como para no alcanzar el número de apoyos exigidos por la ley. Trampa es trampa, así sea una o sean mil. O, dicho de otra forma: con una trampa o con mil se viola la ley.

No lo ven así las autoridades electorales, lo que me recuerda aquel veredicto del TEPJF que el 5 de septiembre de 2006 dio el triunfo al panista Felipe Calderón, aunque reconoció la injerencia ilegal en el proceso del entonces presidente Vicente Fox. En las páginas 202 y 203 del dictamen quedó establecido que las intromisiones de Fox “se constituyeron en un riesgo para la validez de los comicios”, riesgo que, ¡uff, que alivio!, fue oportunamente conjurado. O sea, se violó la ley, pera nada más tantito, y con ese criterio, ni se castiga a los infractores ni se invalidan los procesos. La impunidad institucionalizada.

De lo anterior puede inferirse que los argumentos jurídicos no definieron las resoluciones de darle las candidaturas independientes a El Bronco y a Margarita. Fue, sin duda, una decisión política que ahora abre la puerta para que Armando Ríos Pitter El Jaguar también esté en la boleta electoral.

Que todos los partidos políticos, con excepción del PRI, hayan criticado ayer la decisión del Tribunal Electoral avala el aserto de la decisión política. En el fondo está la secular recomendación del divide y vencerás. Para cualquiera con un mínimo de inteligencia El Bronco será el golpeador de las campañas, el porro de los debates. ¿Contra quién irán sus invectivas? Pues contra ya saben quien. Asumen que quitará votos a AMLO. Parafraseando a Meade: “son unos genios”.

¿A quién le quitará votos El Bronco? Acaso a Andrés Manuel, pero hasta ahora su ventaja y la consolidación electoral de Morena es tal, que no serán los que esperan. Tampoco serán muchos los que podría arrebatarle a Anaya porque las baterías del ex gobernador de Nuevo León no estarán apuntando contra él.

Si el ánimo nacional es contra el PRI, como claramente se aprecia, a lo mejor se les voltea el chirrión por el palito y le arrebata más votos a Meade. El priísmo descontento con el candidato que no es de su partido, acaso se identifique más con un priísta de siempre, con el hombre que como líder la CNOP en Nuevo León le cargaba el portafolios al entonces gobernador Alfonso Martínez Domínguez.

Pero a la que más votos le quitará será a Margarita Zavala en una especie de pelea preliminar entre independientes y aunque la esposa de Felipe Calderón haya salido ya con el sambenito de que ella es la verdadera candidata ciudadana y El Bronco el candidato del tribunal electoral. Éste, por lo pronto, se pegó un tiro en el pie. Y luego se enojan porque mandan al diablo a esas instituciones.

Se trata de decisiones alarmantes, dice el ex procurador Valadés. Dañan el entramado de legalidad que se requiere para llevar a buen puerto unas elecciones que se vislumbran históricas. Parecen decisiones producto de la desesperación. Ojalá no se atrevan a más por el bien de este país.
 

[email protected]
@RaulRodriguezC
raulrodriguezcortes.com.mx

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios