



Podría ser una reacción de bestia herida de los cárteles tras la intensificación de las acciones contra ellos y la amenaza de Trump de utilizar su fuerza militar para decapitarlos.

Hacer a un lado a ambos personajes es la oportunidad para la presidenta Sheinbaum de dar un golpe de timón y de paso cobrarles viejos agravios.

Morena se parece cada vez más al PRI por la forma en que opera políticamente y cada vez más al PAN por las pifias que comete al ejercer el poder.


La incautación de fentanilo en Guasave y Ahome fue el resultado de un cambio si no en la estrategia de seguridad de México, sí en la táctica. Inteligencia y coordinación de fuerzas se han dejado ver en ese decomiso.


El operativo debilitó a uno de los dos grupos morenistas que desde su arribo al poder pelean el control político de la entidad, incluso por encima de la mandataria estatal.





