Es una tragedia que la ciudadanía haya avalado en las urnas que se reviertan los avances logrados en las últimas décadas y que se restaure un régimen autoritario disfrazado de democracia.

El próximo 2 de junio, los ciudadanos deben tomar decisiones informadas, convencidos de que su voz cuenta. La manipulación de encuestas no debe menoscabar este principio democrático.