


Quienes invocan normas, tribunales y soberanía, son quienes desprecian la ley

Mientras la violencia criminal se atiende con displicencia, la labor periodística se persigue con todo el peso del aparato del Estado



Defender al cliente puede costar la libertad o ruina patrimonial. Litigar se vuelve un acto temerario en un proceso donde cada palabra puede detonar represalias

En los 60 se hablaba de "libertinaje" y "agitadores externos", hoy se habla de "financiamiento oculto" y "provocaciones". Cambia el vocabulario, no la lógica



Atravesamos un momento similar; los cárteles empoderados se comportan como“gobiernos paralelos”: recaudan, negocian y administran su propia justicia




