Desde la antigua Grecia hasta Borges, Paz y Sontag, los laberintos han sido tema en la literatura. Esta figura de la arquitectura es símbolo de la confrontación de la imaginación y sus límites.

De todo lo que puede decirse sobre la noche, destaco la visión agradecida de José Saramago: “Bendita seas tú, noche, que cubres y proteges lo bello y lo feo con la misma capa indiferente”.

En lo particular, me parece importante la postura del filósofo francés sobre si es posible mantener una verdadera amistad con quien detenta el poder...

Los constructores de autómatas de la época clásica tuvieron como objetivo imitar las principales funciones vitales, como la respiración o la circulación de la sangre.

La diplomacia es un cargo que se puede conjugar con el trabajo literario, o al menos esto es lo que nos deja ver Rosario Castellanos en los primeros años de los setenta

Bradlee asumió el cargo de editor de The Washington Post, el cual era considerado un periódico pequeño e irrelevante. Con su decantada habilidad lectora, modificó la estructura del diario.