Se encuentra usted aquí

El presidente debe cumplir su promesa de no combatir fuego con fuego

19/02/2019
08:22
-A +A

Este miércoles 20 de febrero sabremos, según los datos oficiales de carpetas de investigación, cómo se comportaron los delitos durante enero.
Con base en la información disponible, es probable que el homicidio doloso, el narcomenudeo y el robo con violencia, mantengan un comportamiento al alza, y que unas 25 entidades reporten algún nivel de crisis de incidencia delictiva.

Ante esto, es urgente que el conjunto de instituciones del Estado cuente con una estrategia que articule las capacidades y ámbitos de competencia para generar condiciones de seguridad a los ciudadanos. Sin embargo, parece que a nuestras autoridades sólo les preocupan dos delitos: el homicidio y el robo de combustible.

Es cierto que los medios de comunicación han dado amplia cobertura de cómo 2018 cerró siendo el año con la mayor cantidad de homicidios dolosos y robo de hidrocarburo de los últimos 20 años, y que se identifica a la delincuencia organizada como la principal responsable de esta terrible situación.

No debe sorprendernos que la discusión entre las autoridades, legisladores y opinión pública esté centrada en la conformación de la Guardia Nacional como instrumento para enfrentar a la delincuencia organizada.

La rispidez de las posiciones a favor o en contra de la Guardia ha permitido que casi se haya pasado por alto de la discusión pública los efectos de reformas al sistema de justicia penal, como fue la ampliación del catálogo de delitos que permiten la prisión preventiva oficiosa, es decir, el encarcelamiento de las personas para luego “investigar” si hay elementos probatorios de la comisión de dichos delitos y la falta de estrategias o planes para atender las causas que permiten el crecimiento de otro tipo de delitos.

Entre ellos, podemos destacar la ausencia de un plan para fortalecer las instituciones civiles de seguridad y procuración de justicia; de una política que primero inhiba el ingreso ilegal de armas al país y luego impida su venta; del combate a los mercados que facilitan la comercialización de bienes robados o apócrifos; del desmantelamiento de las redes de corrupción; la política de prevención del delito y la violencia social.

Elementos clave que permiten la eficacia de la acción del Estado en contra de la delincuencia (tanto la común como la organizada), y que, dadas las prioridades del Ejecutivo Federal por aprobar la Guardia Nacional, se han visto desdibujadas de la opinión pública, la agenda legislativa y de las propuestas de política pública.

Parece que quedó en el olvido que el año pasado otros delitos obtuvieron lugares penosos dentro del ranking histórico, tales como el 1er lugar en narcomenudeo, 2do lugar en robo a negocio, 3er lugar en robo con violencia con 259 484 CI, 4to lugar en extorsión con 6 160 CI, 5to lugar en violación y 5to lugar en robo de vehículo desde que tenemos registros.

En el Observatorio Nacional Ciudadano nos hemos manifestado en contra de la militarización de la seguridad pública y seguimos insistiendo que en este momento los recursos del Estado deberían estar centrados en la construcción de instituciones civiles locales para enfrentar los delitos que sufrimos los ciudadanos, y que corresponden al 90% del total de delitos que se cometen en el país.

Es imperativo contar con un mayor número de policías, policías de investigación, peritos, ministerios públicos y defensores de oficio. Más profesionales con la suficiente tecnología y equipamiento para hacer su trabajo, íntegros, respetuosos de los derechos de las personas y capaces de rendirle cuentas a la sociedad.

La Guardia Nacional sigue siendo un falso debate, expertos y organizaciones internacionales han demostrado que la militarización sería un error, su discusión ha distraído el foco de atención donde debería estar puesto: que el presidente cumpla su promesa de no combatir el fuego con el fuego y se busque la implementación de políticas efectivas no violentas, que atiendan las causas desde la raíz, en vez de repetir los mismos errores de la misma manera que lo han hecho sus predecesores.
 

Director general del Observatorio Nacional Ciudadano
@frarivasCoL
Francisco Rivas
Director general del Observatorio Nacional Ciudadano. @frarivasCoL @ObsNalCiudadano

Comentarios