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Guardián del tiempo

El nuevo Globemaster de Omega posee el movimiento mecánico más avanzado de la firma, y podría revolucionar la industria de la alta relojería

De última 12/03/2016 01:00 María Teresa Hernández Actualizada 01:00

No hay otro reloj como éste en el mundo. Con su nuevo Globemaster, Omega lanza un movimiento mecánico resistente al magnetismo, que altera o detiene la marcha de un reloj. Y es que la historia de Omega es también la de una búsqueda exhaustiva por alcanzar la precisión absoluta. La colección Constellation, por ejemplo, inspiró el diseño del nuevo modelo de la casa relojera y se distingue por su exactitud y rendimiento. La línea nació a principios de los años 50 y la cúpula del observatorio de Ginebra se transformó en su símbolo: un Omega no es sólo un guardatiempos elegante, sino que la ultraprecisión de sus movimientos ha sido comprobada en el terreno de la astronomía.

Uno de los precursores del Globemaster, primer Master Chronometer del mundo, recibió el nombre de Century, y se trató de una edición limitada que tuvo tan buen recibimiento que poco tardó en producirse a mayor escala. Y así, en oro y acero, esta pieza se introdujo en un mercado tan interesado en lujo como en precisión. “Para el hombre que ya tiene un reloj”, fue el eslogan que acompañó a la marca hacia finales de los 50, y ahora el más reciente lanzamiento de la casa relojera ofrece una promesa similar.

Cada pieza de la nueva colección está certificada mediante una serie de pruebas independientes a la marca, mismas que avalan su precisión y rendimiento. En cuanto a diseño, Globemaster se distingue por su esfera, estilo pie-pan, y su bisel estriado, que rinde homenaje a la línea de Constellation. Asimismo, en su estampado se aprecia la cúpula del observatorio y ocho estrellas que representan las marcas de precisión establecidas por Omega desde hace más de medio siglo, y que simbolizan los criterios que toda pieza de relojería debe cumplir para obtener el grado de Master Chronometer.

El nuevo reloj de Omega se distingue por su tecnología antimagnetismo. A grandes rasgos, esto implica que este fenómeno que suele alterar la marcha de los relojes no afecta al  Globemaster: el modelo puede resistir campos magnéticos de hasta 15 000 gauss sin afectar su precisión. Por ello, esta pieza estrella de la firma es la perfecta combinación entre lujo, estética y lo máximo en innovación tecnológica.

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