Alumna transgénero denuncia discriminación en Universidad de Zacatecas

Camila Jiménez asegura que las autoridades universitarias no le han explicado el motivo por el que no se le permite concluir sus estudios; la institución asegura que incumplió con el periodo de inscripción
Camila Jiménez es una alumna de excelencia, su promedio es de 9.2 y es una mujer transgénero de origen colombiano (Foto: Irma Mejía / EL UNIVERSAL)
14/02/2017
19:44
Irma Mejía / Corresponsal
Zacatecas
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Camila Jiménez es una estudiante de posgrado en la Universidad Autónoma de Zacatecas, tiene 24 años de edad, es colombiana y también es una mujer transgénero.

Llegó a México hace dos años y su proceso de sustitución hormonal inició en 2016, lo que le ha generado una serie problemas sociales, incluido el ámbito académico, pues en la UAZ le han impedido inscribirse y cursar el último semestre de la Maestría en Ciencias Sociales.

Pese a ser una alumna de excelencia -con un promedio de 9.2-, Camila asegura a EL UNIVERSAL que las autoridades universitarias no la han recibido y tampoco le han explicado el motivo por el que no se le permite concluir sus estudios en esa institución; afirma que se trata de un acto de discriminación por parte de los directivos de la universidad por su condición de género.

Esta situación obligó a Camila a buscar apoyo jurídico a la asociación Caribe Afirma que se ha convertido en su representante legal, e incluso ha pedido la intervención del Consulado de Colombia, así como del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

Camila afirma que al asumirse física y psicológicamente como mujer, usa esta nueva identidad ante la sociedad, sin embargo, no ha pretendido alterar su nombre en cuestión jurídica, ya que eso implicaría una serie de cambios con su documentación como acta de nacimiento, pasaporte, visa y documentos académicos.

Autoridades niegan exclusión

Sin embargo, Rubén Ibarra Reyes, secretario general de la UAZ, señala que “en la universidad no hay ninguna exclusión de ningún tipo contra nadie. Aquí, toda persona tiene las puertas abiertas sin importar sus creencias, religión, condición social ni mucho menos sus preferencias sexuales”.

Explica que en el caso de Camila, de quien se refiere como el alumno, con su nombre en masculino, argumentando que así lo establecen sus datos en los registros escolares (información que no se revelará a petición de Camila) “no se trata de exclusión, sino de un incumplimiento de los periodos de inscripción y por las ausencias a clases”, al argumentar que “el alumno en cuestión se presentó dos semanas después”.

afcl

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