La estatua fue hecha con llaves recolectadas y está acompañada de la figura de su cuidador, el maestre Isarael Arauz; la escultura recordará el poder de solidaridad, la gratitud y la voluntad humana

Indígenas originarios de San Sebastián, en la sierra norte de Jalisco, trabajan durante 14 horas en las 32 piezas que conforman el colorido mosaico hecho completamente a mano. Mide 81 metros cuadrados y pesa casi dos toneladas