Al igual que Maradona, el VAR se ha convertido en algo que puedes amar u odiar al mismo tiempo, por lo que es necesario conocer su naturaleza y funcionamiento.

¿Hasta dónde va a llegar la manipulación de un sistema que, cuando se aplica correctamente, evita las injusticias, pero cuando se trata de proteger a los niños consentidos de la FIFA, actúan como si fuera la Cosa Nostra?