En el encuentro solitario del elector con la boleta quizá haya más gente de la que pensamos que le dará su apoyo, porque en el fondo, muchos más de los que pensamos, tienen un pequeño Trump en su ideario

La capa caída siempre es la opción fácil pero, ¿que tal si después del ¡Viva México, cabrones!, nos dierámos cuenta de quiénes son al final los verdaderos cabrones?