La que “metió freno intempestivo” en Sinaloa, nos platican, fue la senadora Imelda Castro Castro (Morena) a la promoción de su imagen, tras el escándalo por la acusación en Estados Unidos contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya (Morena), el senador Enrique Inzunza Cázarez (Morena) y otros funcionarios. Nos indican que doña Imelda trata a toda costa de des- lindarse de ellos, pero en redes sociales tienen buena memoria y le recordaron que en su primera campaña compartió fórmula con don Rubén y en la segunda con don Enrique, por lo que ahora ni cómo decir que “no los conoce”, además, las denuncias por actos anticipados de campaña aún son una amenaza a sus aspiraciones. ¡Tiempos oscuros!
Va Morena en Puebla contra “púgil panista”
Donde inició la guerra electoral, nos cuentan, es en Puebla, pues el excandidato del PAN a la gubernatura y exalcalde de la capital Eduardo Rivera Pérez fue citado a la Contraloría municipal por una supuesta falta grave relacionada con el nombramiento de un director de la Policía Preventiva. Nos relatan que los panistas brincaron de inmediato al rechazar los señalamientos e incluso algunos les recordaron a los morenistas que don Eduardo es “un viejo pugilista”, que en el pasado se enfrentó al entonces gobernador Rafael Moreno Valle (PAN), y libró un intento para inhabilitarlo, por lo que a ver si a Morena no “le sale más caro el remedio que la enfermedad” en vísperas de las elecciones intermedias. ¡Auch!
El fantasma del “dedazo”
Los que “andan entre la espada y la pared” en Morelos, nos comparten, son los priistas, pues enfrentan la disyuntiva de que muchos apoyan para la presidencia municipal de Cuernavaca al exalcalde Manuel Martínez Garrigós (PRI), pero la orden del dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, es girar hacia la exsenadora morenista Lucía Meza Guzmán. Sin embargo, nos señalan que en el PAN “no venden piñas”, pues hasta ahora tiene como único precandidato al diputado local Daniel Martínez Terrazas (PAN), cuya familia tiene el comité estatal y la venia del nacional, por lo que lo único seguro será el “dedazo” para la capital. ¡Qué tal!

